Collet se erige como presidente del Espanyol en medio del fuego cruzado

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La junta de accionistas más 'hooliganera' elige al sucesor de Condal entre abucheos y gritos de dimisión

Joan Collet y Ramon Condal, presidente actual y anterior presidente del Espanyol | V. Malo

20 de noviembre de 2012 (00:37 CET)

Lunes 19 de noviembre de 2012. Junta de accionistas en el Espanyol. Día de división. Joan Collet, como era de preveer, se proclama nuevo presidente de la entidad. Pero el club blanquiazul está más fracturado que nunca y la crisis ya es palpable tanto en la parcela deportiva como en la administrativa. 

Antes de saberse ganador, Collet fue recibido por el auditorio, donde había cerca de 1.800 personas (1.370 accionistas), a gritos de "fuera, fuera" y "Collet dimisión". Tras ser nombrado presidente, la reacción no fue muy distinta. Algunos aplaudían, pero lo que más sonaba eran los abucheos. Hasta el punto de que se creó una situación esperpéntica, de fractura total. La cara irritada del ganador lo decía todo, y es que tardó varios minutos en poderse dirigir a la sala como nuevo presidente del club por las constantes interrupciones. No esbozó ni una sonrisa, hasta que los fotógrafos se lo pidieron por favor.

Victoria accionarial

Pese a ello, Collet ganó notablemente las elecciones por delante de sus dos oponentes, con un total de 189.641 votos, lo que supone el 61,01% de la representación accionarial. Sergio Oliveró, el único que realmente podía plantarle cara, obtuvo 116.758 votos, y se quedó en un 37,56% del paquete accionarial. El tercero en discordia, Arnau Baqué, contó con 1.181 votos, un 0,38% de las acciones. Oliveró fue, sin duda, el candidato que más énfasis puso a su propuesta antes de que se finalizasen las votaciones, siempre a favor de un presidente no remunerado. Baqué, que posteriormente se confesó muy nervioso por el intenso clímax que se vivió, apostaba por el cambio. Hasta tal punto que llegó a pedir a los accionistas que si no le votaban a él, diesen su voto a Oliveró.

El nuevo presidente, Joan Collet, que fue acusado por algunos socios de no tener agallas, hizo una defensa breve y sosegada de su candidatura. Con un ambiente 'hooliganero' por momentos, mucho más propio de un estadio de fútbol, Collet era interrumpido una y otra vez mientras intentaba hablar. Tras la victoria, no sabía si mostrarse feliz o triste: "Aún no he reaccionado, ni para bien ni para mal". "Lo que ha pasado hoy es muy lamentable, pero ya nos esperábamos algo parecido" expuso Collet. Pese a su triunfo electoral, reconoció que "el gran perdedor de todo esto es el Espanyol" pero aseguró que "el club no está fracturado". "No hay ninguna ruptura social y pido que a partir de mañana todos vayamos a una", sentenció Collet. La gran incógnita ahora es si continuará la dinastía o promoverá lo que ha prometido, un "cambio".

La dinastía 'Dani', contra las cuerdas


Condal y Sánchez Llibre tampoco salieron muy bien parados de la junta, pese a estar en el equipo ganador. Ramon Condal se marcha por la puerta de atrás después de un año y tres meses de presidencia. En cuanto anunció que era su último día como presidente, la sala aplaudió de forma efusiva, con sarcasmo. Entre abucheos y gritos a favor, Condal se despidió de su afición asegurando que "el club presenta beneficios y, aunque sea una pequeña cantidad, es el éxito de todos". "Ha sido un gran honor presidir esta casa", finalizó el presidente saliente, que deja el club con una deuda de 145 millones de euros.  

Por su parte, Sánchez Llibre fue continuamente mentado y criticado por los accionistas que tuvieron voz. Hasta el punto que el ex presidente subió al 'estrado' a defenderse. "Me sabe muy mal que un accionista del club tenga una información tan exacta sobre algo privado" dijo el ex presidente en relación a los pasados fichajes de Zabaleta, Pandiani y Nico Pareja. "Es algo preparado por una de las candidaturas", deslizó. El auditorio se levantó en gritos de "Dani vete ya", mientras éste intentaba justificar su actuación durante los últimos tiempos. Sánchez Llibre terminó su discurso perplejo por la situación: "Nunca había visto un enfrentamiento igual entre dos partes del espanyolismo".

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