Catar se obsesiona con la importación de talento español para potenciar su fútbol

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La historia del ex jugador Félix Carvallo es un ejemplo de decenas de españoles fichados para forjar un equipo competitivo de cara al Mundial de 2022

Víctor Malo

El exfutbolista Félix Carvallo (centro) comparte asiento en el Champions Sports Bar de Doha con sus dos hombres de confianza en el Al Ahli, Santi Marín y José Collado | V.Malo
El exfutbolista Félix Carvallo (centro) comparte asiento en el Champions Sports Bar de Doha con sus dos hombres de confianza en el Al Ahli, Santi Marín y José Collado | V.Malo

29 de marzo de 2015 (21:03 CET)

Iban como locos por salir de España. El país, anclado en una oscura crisis económica desde 2008, seguía dando tumbos pese a los cambios de gobierno. El deporte era una de las actividades más deterioradas debido a los drásticos recortes presupuestarios de los clubes y las federaciones, especialmente tras el enésimo fiasco olímpico de Madrid, confirmado en 2013. En muchos casos, porque los ayuntamientos y gobiernos autonómicos estaban cerrando sin piedad, ni remedio, el grifo de las subvenciones. Félix Carvallo, extremeño y hombre de fútbol desde que dio sus primeros pasos, optó por hacer las maletas.

"Hace dos años recibí una oferta para entrenar a la selección de Kuwait", explica Carvallo desde el Champions Sports Bar del Hotel Marriott de Doha (Catar), un pub inglés lleno de humo, cerveza y con más de 10 pantallas donde se televisan diferentes partidos. Un oasis futbolero en mitad del desierto del Golfo. Acompañado de sus dos hombres de confianza en la aventura catarí, Santi Marín –entrenador del sub-19 del Al Ahli Sports Club de Doha– y José Collado –preparador físico de las categorías de formación del mismo club–, el ex futbolista de Olivenza (Badajoz) recuerda con un punto de sufrimiento la historia que le llevó a cruzar medio mundo para seguir viviendo de su pasión, el fútbol.

El club donde jugaba Guardiola

"Nos dejaron tirados después de cerrar un acuerdo verbal", dice, sin querer señalar directamente a los "impresentables" que les hicieron la jugarreta. Pero no hay mal que por bien no venga. "Poco después se pusieron en contacto conmigo Eduardo Espada y Sergio Cruz, de Pronoesport, y me explicaron el creciente interés desde Catar en contratar a entrenadores españoles para formar una liga y una selección competitiva. Cuando me quise dar cuenta, estaba en un vuelo rumbo a Doha para convertirme en el director de la cantera del Al Ahli", confiesa complacido. Se trata del mismo club donde jugó Pep Guardiola.

Carvallo es al Al Ahli lo que Jordi Roura al FC Barcelona. El encargado de coordinar y resolver todas las incidencias que se produzcan en el fútbol formativo de un equipo que aspira a ganar la Qatar Stars League (QSL), un torneo compuesto por 18 equipos que se enfrentan en dos fases para conformar la Primera y la Segunda División. No hay más categorías. "Tampoco hay más jugadores por la escasa población", analiza Carvallo, un tipo con 12 hermanos. En Catar viven unos dos millones de personas, de los que solo 500.000 son cataríes. Residen unos 2.500 españoles.

Los empleados deportivos se dividen en tres ramas

"Me contactó el comité olímpico de Catar para el desarrollo del fútbol y me ofreció ser el director deportivo de la cantera. Teniendo en cuenta como estaban las cosas en España, no me lo pensé dos veces", rememora Félix, ex jugador del Extremadura (16 temporadas) y del Levante en la Primera División española y ex entrenador del juvenil y el femenino del Levante, así como del Ribarroja y el Barrio del Cristo, ambos de Tercera División. El 4 de agosto, en mitad de un calor sofocante, Carvallo empezaba su andadura en el fútbol catarí. "Mi etapa en la escuela formativa del Real Madrid fue decisiva para que me fichasen", asegura.


Un niño del Barça en pleno centro de Doha, luce el escudo azulgrana sin su cruz característica por una cuestión religiosa | V.M.

En Catar, el deporte está dividido en tres ramas: el comité olímpico –que contrata a los entrenadores y fue el encargado de fichar a Félix–, la Aspire Academy –encargada de todo lo referente al equipo nacional de Catar– y Aspetar, donde se engloban los preparadores físicos y especialistas en medicina deportiva. "El cupo de nacionalidad española en Catar está lleno tanto en Aspire como en Aspetar", con más de 20 trabajadores españoles, asegura Collado, conocedor del asunto como empleado de Aspetar.

La obsesión por el fútbol español

Carvallo explica los motivos de esta situación casi obsesiva: "Fichan españoles porque tienen buena fama después de ganar el Mundial de 2010". "A veces, da la sensación que los cataríes están obsesionados con el dinero y el poder, además que no trabajan, ni pagan impuestos, pero también es verdad que no tienen reparos a la hora de invertir en infraestructuras y deporte. Incluso los niños cobran desde muy pequeños y hay que negociar por ellos como si fuesen auténticas estrellas. El emir apuesta muy fuerte por el deporte", explican entre los tres amigos.

Ello explica el último y flamante fichaje, a falta de confirmación oficial, por el Al Sadd: el azulgrana Xavi Hernández. Antes ficharon a Valero Rivera para entrenar a la selección de balonmano –que también venía de conquistar el anterior Mundial de España– y entre finales de 2014 y principios de 2015 han recibido las visitas del Bayern de Pep Guardiola, de la academia del Chelsea, del Manchester United, del Zenit o del Ajax. Incluso, Doha acogió la Supercopa de Italia este invierno, entre el Nápoles de Rafa Benítez y la Juventus. Michael Laudrup es el actual entrenador del Lekhwiya, vigente campeón de la QSL con dos catalanes. Aunque el club más laureado es el Al Sadd, con 13 títulos de Liga. El club al que irá Xavi es dónde jugó Raúl González antes de marchar a Estados Unidos.

Elevadas sumas de dinero, el argumento más convincente

Félix Carvallo y sus dos camaradas perciben sueldos de entre 6.000 y 10.000 euros mensuales en Doha, además tienen incluida una casa particular y vehículo propio. La casa es más o menos grande en función de si tienen familia o no. "Yo tengo casa big –125 metros cuadrados– y coche big porque tengo mujer e hijos, que todavía no han podido venir, pero estamos en trámites", explica Félix, con sentido del humor. Mucho más cobran los managers de cada club, en torno a los 30.000 euros al mes, con pensión de jubilación incluida, en algunos casos. Cifras elevadas si se analiza la situación de los entrenadores formativos en España, pero que tienen poco que ver con los 10 millones de euros que Xavi cobrará por temporada en el Al Sadd.