Casillas y Ancelotti, señalados y desquiciados, se desahogan contra la afición y el árbitro

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El capitán manda "a tomar por culo" a los hinchas; el técnico aplaude al colegiado "insistentemente"

Iker Casillas y Carlo Ancelotti en el Madrid-Valencia (2-2)

10 de mayo de 2015 (10:55 CET)

Alta tensión en Concha Espina. El inesperado tropiezo del Real Madrid ante el Valencia (2-2) en su intento de remontar la Liga ha aireado todas y cada una de las vergüenzas del campeón de Europa. El madridismo no aguanta más, pero el capitán, Iker Casillas, tampoco. Cada vez un sector más amplio de la hinchada ve en el portero el culpable principal de los males del equipo, y así se lo hizo saber, de nuevo, con pitos y abucheos este sábado. El guardavalla mandó "a tomar por culo" a los aficionados, mientras el técnico, Carlo Ancelotti, se enfrenta a dos partidos de castigo por aplaudir al árbitro después del pinchazo.

Necesitó el Bernabéu 16 minutos para tomarla con Casillas. El tempranero gol de Paco Alcácer desató las iras de un sector del respetable. No cesaron en todo el partido. Cada vez que el capitán dominaba la pelota por más de un segundo comenzaban los murmullos. El portero se hartó y, lo que es peor, perdió los nervios: alzó el brazo de modo despectivo para denunciar los pitos y acompañó este gesto de la frase "¡Ya está bien, a tomar por culo!", según aseguró el periodista Manolo Lama en la Cope. Dice que tiene imágenes. Que las emitirá en Deportes Cuatro. El 1 quiere salir del club, pero pide el cobro de todo su contrato (termina en 2017) para hacer las maletas.

Aplausos de desaprobación

Tampoco está claro el futuro del técnico, Carlo Ancelotti, tras una temporada que puede acabar sin títulos. Desmintió Florentino Pérez la destitución del entrenador a mitad de temporada ante los medios de comunicación. La última vez que hizo algo parecido fue con José Mourinho. No hace falta decir nada más, que diría Bernd Schuster. El preparador, siempre tranquilo, está más alterado que de costumbre como pueden atestiguar los productores de chicles. Y también perdió los nervios después del empate contra los ché.

El árbitro del encuentro, Carlos Clos Gómez, reflejó en acta una desconsideración de Carletto que bien puede costarle dos encuentros al técnico. Se perdería las dos últimas jornadas. "Al finalizar el partido el entrenador local D. Carlo Ancelotti desde unos 30 metros se dirigió a mi persona aplaudiendo insistente y ostensiblemente en señal de desaprobación con nuestra actuación. Acto seguido se retiró al túnel de vestuarios donde repitió la misma acción con mi asistente número 1", afirma el comunicado arbitral.

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