Casillas: "Me parece un poco injusto que me llamen topo"

stop

"Mourinho ha sido uno de los dos mejores entrenadores que he tenido", asegura el portero en una entrevista a Canal

Iker Casillas, durante la entrevista con Iñaki Gabilondo en Canal

07 de octubre de 2014 (07:17 CET)

"Me parece un poco injusto que me llamen topo", aseguró anoche Iker Casillas en una entrevista a Canal , la primera que concede el capitán madridista desde hace dos años para hablar de la etapa de José Mourinho en el Real Madrid. "Entiendo que la gente ha empezado ese movimiento y tengo que aceptarlo", agregó el portero blanco. "Quiero pensar que el entrenador y el presidente no consideraban que era un topo. Saben que tengo relación fluida con muchos periodistas porque los conozco desde los 16 años. Eso no quita que yo sepa diferenciar la relación periodista-amigo", añadió.

Casillas eligió al periodista Iñaki Gabilondo para evitar decantarse por ningún medio deportivo a la hora de dar su versión sobre algunos de los episodios que ha protagonizado en el Madrid. Sobre todo desde que, en diciembre de 2012, Mourinho le relegó a la suplencia en Málaga en beneficio de Antonio Adán. Fue una entrevista medida, calculada, de ambiente intimista, en la que el cuestionado portero de Móstoles aparentó naturalidad. Gabilondo no rehuyó ningún asunto espinoso. El agente, amigo y socio de Casillas en la Fundación Iker Casillas, Carlos Cutropia, intentó que una de las preguntas, y la consiguiente respuesta, sobre el papel que había jugado Florentino Pérez durante los meses que estuvo lesionado, no se emitiera, según desveló José Ramón de la Morena en la Cadena SER. José Joaquín Brotons, en la tertulia futbolística La Goleada, de 13TV, aseguró por su parte que el guardavalla madridista había preparado la entrevista con un especialista en técnicas audiovisuales. "Ha tenido un entrenador para preparar la entrevista", afirmó Brotons.

Los problemas empiezan con la intervención de Sara Carbonero en Televisa

Gabilondo le preguntó a Casillas si sus problemas en el Madrid comenzaron en el momento en que Sara Carbonero intervino en el programa La Jugada de Televisa, México, donde manifestó que los jugadores no comulgaban con Mourinho y que había división en el vestuario. Sucedió en enero de 2013. "No, se busca una excusa para atacarme a mí. Algunos aprovecharon las palabras de Sara Carbonero para atacarme. A partir de ahí empieza a haber problemas. Empiezan a decir que yo paso información a mi pareja para que la cuente". El entrevistador insiste: "¿Cometió un error?". Casillas responde: "Creo que no". Y para dar a entender que su mujer calla más de lo que cuenta, subraya: "Sara podría decir millones de cosas del vestuario, más de lo que la gente podría pensar". El episodio de Televisa no fue la primera vez en que Carbonero hacía juicios de valor sobre el Real Madrid. En septiembre de 2010, en El programa de Ana Rosa, la periodista de Telecinco ya había tildado de "egoista" a Cristiano Ronaldo.

En otro momento de la entrevista, que duró algo más de 40 minutos, el portero campeón del Mundo y bicampeón de Europa aseguró que su relación con el técnico portugués, hoy en las filas del Chelsea, se torció en las navidades de 2012: "Quizás tenía que haber respondido a Mourinho, pero opté por callarme por el bien del club. No quise echar leña al fuego. Lo curioso es que después de quellas ruedas de prensa, no nos dirigíamos la palabra". Se refiere a una rueda de prensa en la que Aitor Karanka dijo que Casillas no tenía el "alta competitiva", y a otra de Mourinho, en la que dejó patente que le gustaba más Diego López que Casillas. "No era una relación buena y cada uno iba por su lado", dijo. "Curiosamente, cuando estaba lesionado, la relación era buenísima, venía todos los días. En cuanto me recuperé (abril de 2013), el señor Karanka dijo que no tenía el alta competitiva y ahí sentí que tenían un problema conmigo".

La suplencia en Málaga, un "toque de atención" de Mou

Iker Casillas negó, por otra parte, que en enero de 2013 presionara al presidente del Madrid junto con Sergio Ramos, cuando acudieron a la planta noble de ACS para discutir las primas de la temporada 2012-13, y que se reflejó en aquella histórica portada de Marca: "Presi, en junio Mourinho o nosotros". "Con el presidente hablamos de temas del vestuario. No hablamos de Mourinho. Para mí, Mourinho ha sido uno de los dos mejores entrenadores que he tenido, osado, con carácter. Luego salió que si habíamos presionado al club", manifestó.

Otro asunto polémico que aclaró el meta merengue fue su suplencia en la portería en favor de Adán, achacado a la inquina personal del técnico portugués por la corriente antimourinhista del periodismo madrileño. "Cuando hay una situación que no es la adecuada empezamos a buscar culpables", dijo Casillas. "Después de la suplencia en Málaga, en diciembre de 2012, el equipo estaba mal en la Liga, pero en la Copa y la Champions andaba bien. Luego jugué cinco o seis partidos, hasta que me lesioné. Ganamos todos los encuentros, no encajamos goles. Me sirvió de toque de atención".

La llamada a Xavi y a Puyol no fue para pedir perdón

El momento álgido de la conversación entre Gabilondo y Casillas llegó cuando reconoció que durante el tiempo que estuvo lesionado se quedó "un poco aislado" del equipo y de la directiva, en lo que constituyó una clara crítica hacia el papel desempeñado por Florentino Pérez en la crisis del vestuario. De ahí que, en el visionado posterior de la entrevista, el agente de Casillas, Carlos Cutropia, intentara suprimirlo sin éxito. "Me quedé aislado. Incluso pedí ir con el equipo en la semifinal de Copa ante el Barcelona o ante el Manchester United en los octavos de Champions, porque me gustaba entrar dentro del equipo", aseguró el portero.

Sobre la llamada a Xavi Hernández y Carles Puyol tras la tormenta de clásicos entre abril y mayo de 2011, Iker Casillas afirmó: "Se comenta una historia que no es verdad. Yo llamé a Xavi y a Puyol y nos echamos la bronca mutuamente. El espectáculo de aquellos partidos era lamentable. Había mucha tensión. Se nos fue de las manos hasta aquel partido que nos metieron el 3-2. Hablé con Xavi y hablé con Puyol. Nos dijimos de todo. Ellos hablaban de patadas, nosotros de que protestaban al árbitro. Iker Casillas no pide perdón a Xavi. Llamé para decir que eso iba a pasar factura".

De Álvaro Arbeloa vino a decir lo que ya se sabía. Que antes eran amigos pero ahora no se irían de cañas. "Arbeloa y yo tenemos discrepancias en cuanto a visión del equipo. Nuestra relación no es como la de hace cinco, seis o siete años, pero es cordial, educada y de respeto. Ante el Ludogorets, nuestra relación fue fluida".

"Sí, pensé en irme, aunque me gustaría tener una experiencia fuera"

También reconoció, como en su día publicó Diario Gol, que barajó la posibilidad de abandonar la Casa Blanca. Aunque matizó que no hizo ninguna gestión para marcharse –no, fue su amigo y representante–, luego aseguró que le "gustaría tener una experiencia fuera para valorar más al Madrid". "Sí, pensé en irme. No quieres molestar ni crear mal ambiente porque quieres que el Madrid gane siempre. Pero luego piensas: 'Hay que competir y luchar'. Estos dos años me han hecho pelear y esforzarme. No hice ninguna gestión para irme. Era más la gente que hablaba. No hubo una oferta concreta. Mi idea era y es acabar aquí mi carrera".

De las pitadas del Bernabéu, Casillas dijo sentirse dolido: "El público es soberano; sin embargo, estar 15 años en el Madrid también significa tener que aceptar ciertas cosas". Reconoció, no obstante, que ha tenido fuerza interior para reponerse. "Hace dos años me han pasado cosas, sea por brujería o vudú. Pero la pasada temporada, siendo la que menos he jugado, ha sido la mejor. Y fue la que más me podía haberme afectado". Y es que, como dijo, tiene "ángel".

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad