Capote, el jugador de balonmano mejor pagado, conduce a Catar a la final de su Mundial

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El cubano nacionalizado catarí lidera la victoria del combinado de Valero Rivera sobre Polonia a pesar de terminar lesionado

Rafael Capote celebra el pase de Catar a la final con sus compañeros | V.Malo

30 de enero de 2015 (18:20 CET)

 

Insólito. La selección de Catar jugará la final del Mundial de Balonmano 2015 después de ganar a Polonia en la semifinal (29-31). El encomiable trabajo llevado a cabo por Valero Rivera ha dado sus frutos tras dos intensos años. El entrenador más laureado del balonmano sigue haciendo historia.

Rafael Capote, un cubano nacionalizado catarí, fue el encargado de liderar la victoria sobre la cancha. El lateral derecho, que dejó el Naturhouse la Rioja en noviembre de 2013 para emprender la aventura de su vida en Catar, anotó seis goles en la primera parte y fue decisivo para remontar un partido que comenzó torcido pero que llegó al descanso encarrilado (13-16).

En el segundo tiempo, donde Capote apenas participó tras sufrir un golpe en el tobillo, la selección catarí supo aguantar los envistes del conjunto polaco. Sus compañeros Mallash (6), Markovic (5), Hassab Alla (4) y Roine (3) suplieron el poderío físico de su compañero durante la segunda parte para cerrar el choque. Sin embargo, otra gran actuación de Saric –MVP– en la portería fue la clave para asegurar el pase a la final.

Capote, a cuerpo de rey en Catar

El doctor catalán José María Gutiérrez, más conocido como Guti –actual médico del Barça y hombre de confianza de Valero Rivera–, estuvo todo el tiempo pendiente de Capote. Ambos pactaron que no volvería a la pista a menos que se complicasen demasiado las cosas. Cosa que, para favorecer la presencia de Capote en la final, no ocurrió.

Capote es el jugador de balonmano mejor pagado del mundo en estos momentos, según aseguran fuentes consultadas por Diario Gol. Por encima del danés Mikkel Hansen, que percibe 800.000 euros anuales en el PSG. El jugador cubano de El Jaish tiene en Catar un contrato a su altura (1,94 cm): se embolsa cerca de un millón de euros fijos, primas al margen.

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