Brasil soborna a la FIFA con tres millones de euros en relojes

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Blatter se ve salpicado por el destape de un nuevo caso de regalos de lujo durante el Mundial de Brasil 2014

Joseph Blatter salpicado por la trama de corrupción con relojes Parmigiani

16 de septiembre de 2014 (20:05 CET)

La FIFA vuelve a mancharse las manos de corrupción. No hay paz para Blatter. La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) ofreció tres millones de euros en relojes a los miembros del comité ejecutivo de la FIFA y a numerosos directivos que representaban a los países invitados, según ha desvelado The Sunday Times este martes. El soborno alcanzaría los 3,2 millones de euros.

Los sobornos serían, a la sazón, para 64 personas: 28 miembros de la FIFA, 32 presidentes de las federaciones concurrentes – entre los que estaría incluido el español Ángel María Villar – y 4 directivos de los países miembros de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) que aunque no se clasificaron para jugar la fase final, gozaron de invitación.

Un regalo sobre la cama

Las piezas escogidas para la primera ronda de sobornos fueron relojes de la marca Parmigiani, valorados en 19.000 euros cada uno. La marca, patrocinadora oficial de la CBF, diseñó una edición limitada conmemorativa para el mundial de Brasil. Los directivos encontraron una bolsa sobre la cama del hotel de lujo en el que se alojaban, donde entre otros regalos, se contaba el valioso objeto.

Los detalles son especificados por el expresidente de la Federación Alemana de Fútbol, Theo Zwanziger, y el actual titular de la misma, Wolfgang Niersbach, que confirmaron la trama a la publicación alemana 'Welt am Sonntag'. "Antes de partir del congreso de la FIFA en Sao Paulo encontré una bolsa de la FIFA en mi habitación de hotel. Vi una camiseta de Brasil y una de la FIFA, bolígrafos, banderines y broches, pero no vi un reloj", aseguró Zwanziger.

Corrupción interrumpida

El expresidente se llevó la bolsa de vuelta a casa. "Me llamó un periodista británico y me preguntó si había recibido un reloj. Volví a mirar lo que había dentro de la bolsa. Encontré uno empaquetado en plástico y envuelto en una camiseta brasileña". Lo confesó todo. Las devoluciones se sucedieron. Sunil Gulati, miembro del comité ejecutivo de los Estados Unidos, Moya Dodd, miembro australiano y Prince Ali Bin,vicepresidente de la FIFA se despojaron de sus relojes.

La segunda fase de sobornos quedó frustrada. Esta iba a ser más cuantiosa. Dos relojes a cada miembro de la FIFA, cada uno a 32.000 euros. La noticia llegó a la cámara de investigación de ética del comité de gobernación de la FIFA y el responsable, Marcos J. Garcia obligó a todos los sobornados a devolver los relojes. Está por saber qué perseguía esta trama, con el mundial ya en marcha, y solo pendiente del resultado de los partidos, y si tiene antecedentes en la adjudicación de campeonatos. La FIFA cae en el desprestigio mientras el octogenario Blatter se aferra al poder. El caso está abierto.

 

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