Bartomeu vive un calvario entre Florentino y Aznar

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La afición del Real Madrid cantó el 'Viva España' pero no exhibió banderas preconstitucionales ni xenófobas

Bravo, portero del Barça, no puede parar el remate de Pepe, en el segundo gol del Madrid / EFE

25 de octubre de 2014 (20:26 CET)

Josep Maria Bartomeu, presidente del FC Barcelona, vivió un calvario en el Bernabéu. Sentado entre Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, y José María Aznar, expresidente del Gobierno español, el máximo dirigente azulgrana contempló la peor versión del Barça en el curso actual. En una segunda parte horrorosa, el equipo de Luis Enrique fue claramente superado por el eterno rival, al que todavía le saca un punto en la Liga. El problema fueron las sensaciones. Mengua el Barça y crece el Madrid.

El Bernabéu castigó al Barça y el ambicioso proyecto diseñado por Bartomeu, Luis Enrique y Andoni Zubizarreta, director deportivo, ya tiene algunas grietas. El problema precisa una solución interna ante la sanción de la FIFA que impide que el club azulgrana pueda fichar hasta enero de 2016, de no mediar una última resolución judicial favorable. El club blaugrana va al límite, mientras que el Madrid ha superado un decepcionante inicio de Liga. La salida de José Mourinho fue la mejor solución para un equipo físicamente poderoso y con mucho talento futbolístico. Florentino tiene, aparentemente, menos quebraderos de cabeza que Bartomeu, que aspira a agotar el actual mandato y presentarse a la reelección en 2016.

El clásico menos crispado

La afición del Madrid vivió un clásico mucho más plácido de lo esperado. Fue, posiblemente, el duelo de máxima rivalidad menos crispado que se ha visto durante muchos años en el Bernabéu. Hubo los tradicionales insultos al Barça y odas a España, pero no se registraron incidentes durante el partido. Por un día, no hubo banderas preconstitucionales ni xenófobas en el coliseo madridista, más blanco que nunca.

El madridismo se dio una fiesta ante el rival más odiado. Y la hinchada blanca animó hasta la extenuación. Sin los Ultras Sur, la nueva Grada Joven también aprieta. Disfrutó la afición y también la zona noble del Bernabéu, esas 5.000 localidades de alto standing en los que conviven prósperos empresarios con la clase política. Exultantes Florentino y Aznar, palideció Bartomeu. El presidente del Barça no lo tiene todo tan atado y bien atado como su homólogo.

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