Bartomeu se arrima a Messi y envía un mensaje de unidad tras las últimas turbulencias

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El astro argentino muestra su faceta más risueña y amigable en la entrega de Audi, salvo cuando montó en coche con Piqué

Leo Messi mira fijamente a la cámara, desafiante, en la entrega de Audi | V.Malo

27 de noviembre de 2014 (20:59 CET)

El Barça mandó un mensaje de unidad de la mejor manera posible este jueves. La directiva del club, representada por el presidente Josep María Bartomeu y el vicepresidente Jordi Cardoner, se unió a los futbolistas el día de la entrega de los nuevos modelos Audi, patrocinador del club desde hace ocho años. Los jugadores, nerviosos y risueños como niños que reciben un gran regalo, lo pasaron en grande. Especialmente Leo Messi.

El astro argentino y el presidente estuvieron juntos al principio del acto. No intercambiaron muchas palabras, pero la imagen sirvió para mandar un mensaje de unidad que interesa al club tras unos días de turbulencias por los pitos del sábado pasado. Messi, enganchado al balón energético del acto, mostró su cara más alegre y divertida, con risas constantes.

La primera parte del evento empezó con actividades. Los jugadores formaron dos equipos, el azul y el grana, y compitieron en varias modalidades: pedalear en bicicleta, dar toques a un balón especial y el denominado Audi Batak, un panel luminoso interactivo diseñado para mejorar la coordinación y la velocidad de reacción. El objetivo era generar energía, objetivo de la promoción de la marca. El equipo ganador sería el que más energía generase.

Messi da más toques de balón que Neymar

Los de grana, capitaneados por Xavi Hernández, se alzaron con el trofeo gracias, en buena parte, a las incombustibles pedaleadas de Javier Mascherano. Messi, del equipo azul, se consoló al ganar a Neymar en el duelo a dar toques de balón. En el reto de habilidades, Ter Stegen fue más ágil que Bravo. Ambos compiten por el puesto de titular en la portería.

Mientras unos competían, los demás futbolistas observaban curiosos, armando jaleo y marañas. Luis Suárez se quejó, en broma, de que Xavi daba los toques demasiado a ras de pie, tras perder el reto. Mientras tanto, los demás se reían. Especialmente Messi, que comentaba con Neymar, a carcajada limpia, los duelos entre sus compañeros. El argentino mostró una versión especialmente alegre, alejada del desánimo que arrastraba en semanas anteriores.

Mucho más serio estaba Luis Enrique, observando desde la distancia el buen hacer de sus chicos. Dani Alves no pasó inadvertido. Ni por sus gritos, ni por su estrafalaria indumentaria, con tonos de piel de vaca. El grupo brasileño, con Neymar, Adriano y Rafinha unidos a Alves, fue de los más divertidos.

Piqué, peligro al volante

Posteriormente llegó la hora de probar los coches de Audi. Un A3 Sportback preparado para frenadas arriesgadas y veloces aceleraciones. Busquets, con Xavi de copiloto, fue de los conductores más habilidosos al volante, heredero de la afición de su padre por los coches. Ter Stegen demostró osadía y se llevó algún cono del circuito por delante.

Pero el más peligroso fue Gerard Piqué, que adelantó a uno de sus compañeros cuando no debía, se metió en el circuito sin autorización y tuvo que esquivar a otro compañero que venía de cara. Después de su travesura, se metió por donde no debía y terminó fuera del circuito, encarado hacia los periodistas. Bartomeu se reía, por no hacer otra cosa. Y Luis Enrique... Mejor no saberlo. Lo peor de todo es que su copiloto era Messi, que asistía absorto al espectáculo de su compañero. No hubo riesgo real de colisión, pero... ¿Y si llega a pasar algo?

La actitud del central sigue dando que hablar, aunque parece que ya ha hecho las paces con el entrenador. Jordi Alba fue otro de los animados, copiloto de Pedro, no dudó en poner una emisora de radio rumbera a toda pastilla mientras esquivaban los conos. Vermaelen, en cambio, fue solo en su coche. Quizás, preocupado por la operación a la que se enfrentará el próximo martes.

Enganchados al móvil

Neymar también necesitó un momento de soledad. Se alejó del grupo y se sentó en un escalón para retomar el vicio con su teléfono móvil. Algo que Andrés Iniesta también entiende bien. Acto seguidos, todos ellos recibieron un vehículo a préstamo. Los modelos cedidos fueron tres: A7, Q7 y Q5. Consulte aquí la lista completa.

La jornada terminó con las misas risas y buen rollo con el que empezó. Con Josep Lluís Merlos, locutor de Fórmula 1 en TV3, haciendo de 'speaker' y narrando las conducciones de los jugadores del Barça acompañado el expiloto Marc Gené. Una actividad diferente que sirvió para hacer piña y para mandar un importante mensaje de unidad de puertas para fuera.

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