Bartomeu firma la paz con Cruyff y se desmarca de Rosell

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La Fundación del Barça ha llegado a un acuerdo con la del extécnico holandés meses antes de las elecciones presidenciales

Josep Maria Bartomeu, presidente del FC Barcelona, y Johan Cruyff, exjugador y exentrenador del club

27 de febrero de 2015 (00:00 CET)

Josep Maria Bartomeu, presidente del FC Barcelona, ha restablecido las relaciones del club con Johan Cruyff, exfutbolista y exentrenador azulgrana. La Fundación del Barça y la Cruyff Foundation trabajarán conjuntamente en un programa benéfico en una decisión estratégica que puede resultar muy beneficiosa para el máximo dirigente barcelonista. Bartomeu sella la paz con Cruyff y se desmarca del expresidente Sandro Rosell meses antes de las elecciones presidenciales.

Bartomeu quiere acabar con la eterna división del barcelonismo. Con las pugnas entre bandos opuestos. El próximo 9 de marzo, el presidente azulgrana se reunirá con Cruyff para firmar un acuerdo que terminará con cuatro años y medio de tensiones entre la actual junta directiva y el holandés. "Bartomeu es una persona que huye de polémicas y tensiones, y se ha aproximado a Cruyff", comentó Javier Faus, vicepresidente económico del Barça, en 8TV.

Pacificar la entidad

El acuerdo entre Bartomeu y Cruyff beneficia al máximo dirigente, que en la próxima campaña electoral podrá esgrimir que entre sus prioridades está la "pacificación" de la entidad. En cambio, debilita a Joan Laporta y su política de acoso y derribo, rebajada en las últimas semanas, contra la actual junta directiva. En las elecciones de 2003, el abogado barcelonés recibió el apoyo del holandés, quien nunca quiso entrar en la junta directiva ni asumir ningún cargo en la estructura técnica del Barça mientras Laporta dirigió el club.

Bartomeu ya anunció, el día que sustituyó a Rosell como presidente del Barça, que tendería la mano a Cruyff para terminar con un enfrentamiento que ha desgastado mucho a la entidad. El extécnico siempre se mostró muy crítico con el anterior mandatario y entregó la insignia que le acreditaba como Presidente de Honor del Barça, una distinción que hizo oficial Laporta poco antes de ser relevado como presidente.

Desimputación

El actual presidente del Barça también confía en que sea desimputado del 'caso Neymar' y espera que el equipo de fútbol gane un título o más para afrontar con las máximas garantías el proceso electoral. En los próximos meses deberá definir su candidatura y sabe que tendrá como rival a Agustí Benedito, segundo candidato más votado en 2010. También espera a Laporta, que sigue buscando apoyos y financiación. Muchos exdirectivos suyos no le acompañarán en una nueva aventura.

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