Banco Santander reconsidera su presencia en la Fórmula 1

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El cambio de dirección de Ferrari, la salida de Alonso de la 'Scudería' y la muerte de Botín modifican el proyecto deportivo de la entidad financiera

Emilio Botín, Fernando Alonso, Maurizio Arrivabene y Sebastian Vettel

20 de mayo de 2015 (00:00 CET)

Los astros parecen alineados en la misma dirección. La coincidencia de los últimos acontecimientos ha llevado a Banco Santander a reconsiderar sus apariciones en la Fórmula 1. A concentrar las energías en mercados concretos a través del Gran Circo. En ningún caso a desaparecer del Mundial. Por ahora. La entidad financiera es patrocinador corporativo global de Ferrari y así lo será, por lo menos, hasta 2017. Pero las cosas están cambiando.

El último movimiento en este escenario es la renovación del contrato entre Ferrari y Philip Morris Int., el principal patrocinador de la casa de Il Cavallino Rampante. La tabacalera seguirá tres años más en los bólidos rojos, hasta 2018, a razón de 140 millones de euros por temporada, según Bloomberg. El acuerdo se cerró hace unos meses, pero ha salido ahora a la luz. La mayor empresa del sector del tabaco parecía inquieta con el ascenso de Banco Santander dentro de la escudería y refuerza así su posición, a la vez que la entidad financiera recula.

Un nombramiento estudiado

El caso de Philip Morris es peculiar. Llegó a la Scudería en 1984, con presencia secundaria por las reticencias de Enzo Ferrari a manchar su coche, a través de la marca Marlboro. La muerte del fundador del equipo le abrió las puertas a la tabacalera hasta el punto de que posee todos los rincones del monoplaza, y da permiso a la escudería para que busque otros patrocinios, como Banco Santander. El tabaco, sin embargo, no puede publicitarse en la Fórmula 1 desde 2007. El espacio de Marlboro en el Ferrari lo ocupa un rectángulo blanco-rojo que recuerda una cajetilla.

La muerte de Emilio Botín (10 de septiembre), ex presidente del Santander, y la salida de Fernando Alonso del equipo de Maranello (20 de noviembre) han motivado el cambio de estrategia del banco. Pero hay un tercer actor en esta historia: el 24 de noviembre, Ferrari nombró al nuevo director, Maurizio Arrivabene. Este empresario, curiosamente, procede de la vicepresidencia de marketing de Philip Morris. El presidente de la Scudería es Sergio Marchionne, uno de los jefes y accionistas de la tabacalera.

Centrados en Ferrari

Este nuevo panorama ha llevado al Santander a exprimir comercialmente a los dos pilotos Ferrari en sus países de origen. La entidad financiera aprovecha la imagen de Sebastian Vettel para crecer en Alemania, y lo mismo hace con el controvertido Kimi Raikkonen en los países nórdicos. Especialmente en Finlandia, Islandia y Noruega. Son territorios en los que el banco tiene bastante negocio.

La empresa cántabra, en la misma línea, ha descartado nuevos acuerdos con McLaren y con su patrocinado Alonso en la Fórmula 1. Su única obsesión es Ferrari. Esta temporada, de hecho, tampoco patrocina ninguna carrera del Mundial, aunque está en negociaciones con algún circuito. Años atrás puso su nombre hasta a cuatro Grandes Premios (España, Reino Unido, Italia y Alemania) y tuvo fuerte presencia en otros dos (Valencia y Brasil). Tiempos de cambio.