Azerbaiyán encarcela a críticos con los Juegos Europeos

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Amnistía Internacional alerta que el país caucásico no garantiza los derechos humanos a menos de 100 días del evento

Proyección del Estadio Olímpico de Bakú

05 de marzo de 2015 (00:00 CET)

Patrocinador del Atlético de Madrid, sponsor principal de la Eurocopa de Naciones de 2016, organizador de los primeros Juegos Europeos… Azerbaiyán ha aterrizado con fuerza en el mundo del deporte. El país es el 23º productor de petróleo del mundo y, con un tamaño y población similar a los de Andalucía, los recursos abundan en la antigua república soviética. No cesan de construirse infraestructuras nuevas, como el estadio de Bakú o el pabellón de Eurovisión.

El presidente del país, Ilham Aliyev, expone las bondades de la nación de cara a la escena internacional. "Todas las libertades fundamentales están garantizadas en Azerbaiyán. Hay libertad en las actividades políticas, cientos de instituciones políticas y partidos operando en nuestro país. Los medios son completamente libres, la libertad de prensa está asegurada. La libertad de asociación está asegurada también", proclamó ante el Consejo Europeo.

Las declaraciones están puestas en entredicho por la ONG Amnistía Internacional, que ayer publicó su informe "Los defensores de los derechos humanos y los activistas de Azerbaiyán, entre rejas". La asociación advierte de las violaciones de los derechos humanos que se dan en el país caucásico a menos de 100 días de los Juegos Europeos de Bakú 2015.

El caso de Leyla Yunus

Leyla Yunus y su marido son dos de los 22 presos de conciencia que hay en el país por predicar su ideología sin propugnar la violencia. Yunus, fundadora de la ONG Peace and Democracy Institute, fue encarcelada sólo 5 días después de organizar una rueda de prensa en la que pidió un boicot internacional a los Juegos Europeos.

El gobierno azerí inculpó a Yunus de traición, evasión de impuestos, abuso de autoridad, fraude y falsificación. A la activista se le acusó de haber trabajado para el servicio de inteligencia armenio cuando participó en el proceso de relaciones diplomáticas entre ambos países para resolver la guerra de Nagorno-Karabakj, entre 1991 y 1994. Además, las instituciones encontraron más de 70.000 euros sin declarar en sus cuentas procedentes de donaciones. En febrero de 2014, Azerbaiyán implementó una ley que obligaba a declarar todos los donativos. Sin embargo, el abogado de la imputada aseguró que desde esa fecha no habían recibido dinero.

Según describe el informe de AI, el 30 de julio de 2014, un policía vestido de paisano irrumpió en el vehículo de la activista y obligó al conductor a dirigirse a la oficina del fiscal general, donde fue interrogada. Horas después, lo fue también su marido. Leyla fue a prisión preventiva y su marido se mantuvo en arresto domiciliario por su delicado estado de salud. La Federación Internacional de Derechos Humanos anunció en febrero que la prisión preventiva se había extendido hasta el 28 de julio de 2015. En octubre, la mujer escribió una carta a su marido en la que denunciaba las torturas recibidas.

Más de 90 violaciones de los derechos humanos

Amnistia Internacional asegura tener documentados más de 90 casos de hostigamiento, intimidación y detención arbitraria a periodistas y críticos del gobierno. Actualmente hay al menos 22 presos de conciencia encarcelados en el país entre los que hay reporteros, oponentes políticos y bloggers.

El informe detalla las detenciones de varios miembros representativos de la cultura asociativa azerí. Destaca el cautiverio de la  periodista Khadija Ismayilova, que relacionó al presidente Aliyev con varios casos de corrupción, o el de nueve activistas pro-democracia, imputados por posesión ilegal de drogas.

Diario Gol se ha puesto en contacto con la embajada de Azerbaiyán en España, que no ha querido hacer declaraciones sobre el estudio.