Apodos en las camisetas de juego, la última maniobra del binomio NBA-Adidas

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Los jugadores de Brooklyn Nets y Miami Heat ponen la primera piedra a los 'nickname games'

Ray Allen volvió a vestirse de Jesus Shuttlesworth en su regreso a Brooklyn

11 de enero de 2014 (14:38 CET)

¿Se imaginan a Messi vistiendo una camiseta con el sobrenombre de 'La Pulga' a sus espaldas? ¿O a Cristiano haciendo lo propio con su CR7? ¿Y si por un casual los 22 futbolistas de un partido saltaran al césped con sus apodos serigrafiados en sus uniformes?

En la NBA todo vale con tal de que se disparen las ventas. Y además de iniciativas como su Noche Latina, los uniformes con mangas y los exclusivos en fechas señaladas como el día de Navidad o San Patricio, en la mejor liga de baloncesto del mundo han decidido recuperar una vieja costumbre: reemplazar –al menos por una noche- los apellidos originales de sus jugadores por sus motes o sobrenombres callejeros.

En la década de los 60, el equipo de béisbol Chicago White Sox se convirtió en el primero en introducir los nombres de sus jugadores justo encima de sus dorsales. Años más tarde, estrellas del baloncesto (tanto en la NBA como en la extinta ABA) como 'Pistol' Pete Maravich, 'Rudy T' Tomjanovich o Elvis 'The Big E' Hayes optaron por que en lugar de sus apellidos, en sus camisetas apareciesen sus diminutivos o apodos. Fueron los pioneros de una práctica que, después de extenderse a otras disciplinas como el fútbol americano, el béisbol o el hockey hielo, ha sido recuperada para convertirla en una nueva herramienta de márketing.

Camisetas para coleccionistas

Se trata de los 'nickname games' (o partidos de los apodos) instaurados desde la madrugada de este sábado por la liga profesional estadounidense. Por primera vez en la historia, todos los jugadores de dos franquicias (Brooklyn Nets y Miami Heat) saltaron al parqué luciendo en sus uniformes el nombre por el que les conocen en la calle, el mote con el que les han bautizado en el vestuario, o incluso, como en el caso del ruso Andrei Kirilenko, con su apellido escrito en caracteres cirílicos.

De esta forma, LeBron fue 'King James' en la pista por un día, al igual que Paul Pierce ('The Truth'), o Kevin Garnett ('Big Ticket'). Una operación más, la enésima, con la que la NBA aspira a incentivar la compra de estos uniformes de coleccionista, que serán trasplantados a otros equipos. A la espera de su recuperación, Bryant verá reemplazado entonces el apellido de su uniforme por Kobe, mientras que Carmelo Anthony seguirá siendo Melo en la pista.

Un guiño al celuloide

Sin embargo, de las 24 camisetas estrenadas en el partido del Barclays Center una de ellas encerraba una historia especial por encima del resto. Una historia de cine. Por una noche, Ray Allen volvió a ser Jesus Shuttlesworth, su personaje en 'He Got Game', la película dirigida por Spike Lee, que el máximo triplista de la historia de la liga coprotagonizó en 1998 junto a Denzel Washington, Milla Jovovich y Rosario Dawson.

Además de ser el primero en recibir una camiseta por parte de Allen, Spike Lee –un gran aficionado al baloncesto y reconocido fan de los Knicks- se desplazó a Brooklyn para presenciar las evoluciones de Shuttlesworth en su vuelta a casa como profesional (curiosamente el personaje de la película procedía de Coney Island). Un emotivo reencuentro –casi más propio de un filme de Woody Allen como 'La Rosa Púrpura de El Cairo'- que puede acabar desembocando en secuela. Allen, de momento, se lo está pensando. Pero según ha confesado, tampoco descarta nada siempre y cuando el guión le convenza, y que tanto Washington como Dawson participen en el proyecto. Si todos acaban accediendo, los 'nickname games' se convertirán en la primera campaña de márketing en la historia con un legado cinematográfico.

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