Antonio Rossich, el único ejecutivo del Barça con un blindaje de seis años

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El director general cobra 400.000 euros anuales más un bonus por los resultados económicos de la entidad

Antonio Rossich, director general del FC Barcelona, en la asamblea de compromisarios | V.Malo

06 de noviembre de 2014 (23:54 CET)

Antonio Rossich, el director general del FC Barcelona, es el único ejecutivo del club que logró un blindaje de seis años cuando Sandro Rosell accedió a la presidencia de la entidad.

Rossich, que ahora tiene 63 años, firmó un contrato que le garantizaba un salario de 400.000 euros anuales. En el mismo consta un bonus condicionado al resultado económico de cada temporada. En total, según fuentes del club, Rossich puede cobrar más de medio millón de euros anuales. En caso de despido, el máximo ejecutivo del Barça cobrará el sueldo correspondiente hasta junio de 2016, fecha máxima en la que deben celebrarse las próximas elecciones presidenciales.

Los cascos de las motos y los niños

Licenciado en ciencias económicas por la Universitat de Barcelona, Rossich es el responsable de muchas decisiones impopulares que tomó Rosell como presidente del Barça. El máximo ejecutivo del club, por ejemplo, prohibió que los aficionados pudieran entrar los cascos de sus motos al estadio, medida que finalmente fue desestimada por las protestas de muchos motoristas.

Rossich también activó la prohibición, si no tenían un carnet o habían comprado una entrada, de los menores de siete años al Camp Nou. Además, lideró el despido de muchos trabajadores de apoyo y fue el responsable de que el pasado sábado se retirara una pancarta a favor del derecho a decidir de Cataluña.

Gerente sin autoridad

Rossich, una persona fría y sin la menor pasión por el fútbol, mantuvo su cuota de poder en el Barça cuando Bartomeu relevó a Rosell. El director general había tenido más de una disputa verbal con el entonces vicepresidente deportivo. El actual presidente, sin embargo, apenas movió ficha. Bartomeu fichó a Ignacio Mestre como nuevo gerente de la entidad, pero Rossich sigue siendo el máximo responsable de todas las decisiones estratégicas de la entidad. Él, Bartomeu, Javier Faus (vicepresidente económico) y Manel Arroyo (vicepresidente del área de comunicación y media) forman el núcleo duro del Barça.

"Mestre no tiene autoridad. Es extraño que el gerente no acuda a las reuniones de la junta directiva ni al palco. Rossich, en cambio, firma ahora los contratos de los jugadores", denuncia una persona próxima a Bartomeu. Otras fuentes, mientras, responsabilizan al director general de la sanción de la FIFA al Barça por su política de fichajes de menores y exculpan a Rosell.

El avión de la gira asiática

El expresidente del Barça fichó a Rossich en 2010. Procedente del Grupo Planeta, el director general obtuvo plenos poderes y recibió el encargo de enderezar la maltrecha economía del club. Entonces, el Barça tenía una deuda bruta superior a los 400 millones de euros, según Rosell y su junta directiva, y aplicó una drástica política de recortes en algunas áreas.

Rossich puso límite a las tarjetas de crédito de los directivos e incluso rebajó el coste de los desplazamientos del primer equipo. El episodio más tenso se registró durante la última estancia del Barça por Asia, con la contratación de un avión que no era de alto standing. Los futbolistas denunciaron la incomodidad del aparato y denunciaron que pasaron frío durante el trayecto.

Joan Oliver, el último director general del expresidente Joan Laporta, cobraba 800.000 euros anuales.

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