Alonso logra aplazar el título de Vettel con la ayuda de Hamilton

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El alemán llegará a Interlagos con 13 puntos de ventaja con respecto al asturiano que pudieron haber sido 20

Hamilton se dispone a adelantar a Vettel

18 de noviembre de 2012 (22:38 CET)

Brasil volverá a decidir el Mundial de Fórmula 1 tras un GP de los Estados Unidos que fue el contrapunto del anterior celebrado en Abu Dhabi. La victoria de Lewis Hamilton, unida al tercer puesto de Fernando Alonso, dieron vida al asturiano, que se presentará en la última carrera del año a 13 puntos de un Sebastian Vettel, segundo en Austin, y al que bastaría con ser cuarto en Interlagos.

Si en Yas Marina, la espectacular actuación del líder del Mundial le permitió minimizar los daños producidos por la sanción que le había relegado al último lugar de la parrilla, en el trazado texano el alemán –que partía con opciones matemáticas de cantar el alirón- solo pudo ampliar en tres puntos su renta sobre Alonso. El asturiano, que el sábado se vio relegado por un momento a la novena posición, cosechó un nuevo podio cimentado en una treta legal de Ferrari y en otra fenomenal salida. Mientras que Hamilton, segundo en la salida por detrás de Vettel, acabó superando al piloto de Red Bull, evitando que su renta se elevase hasta los 20 puntos y aumentando de forma considerable las opciones de milagro para Alonso en Brasil.

Ferrari fuerza la sanción a Massa


Alonso pues, puede respirar aliviado tras una carrera que inició matemáticamente sin opciones de título, pero en la que volvió a darlo todo para llegar con vida a la última cita. Todo comenzó con la decisión de Ferrari de cambiar voluntariamente la caja de cambios de Felipe Massa para forzar la sanción al brasileño y permitir que el ovetense no solo ganase una posición en la parrilla, sino que además pudiese tomar la salida desde el costado limpio del trazado. El resultado fue perfecto y en apenas una vuelta, Alonso ya era cuarto, por detrás de la pareja de Red Bull y de un Hamilton que empezaba a acosar a Webber. El posterior abandono del australiano –otra vez el maldito alternador de su Red Bull- convirtió la lucha por la victoria en un mano a mano Vettel-Hamilton.

Testigo lejano del duelo entre el alemán y el inglés, y tras un problema en su paso por boxes con una rueda, Alonso se vio perjudicado por los problemas de su Ferrari para conseguir que sus neumáticos alcanzasen la temperatura adecuada. Sin embargo, la estrategia de la Scuderia volvió a responder de forma favorable, con un Massa pletórico haciendo de tapón sobre Jenson Button. El piloto británico, que una vez más volvió a optar por una estrategia discordante partiendo desde el inicio con el compuesto más duro, se erigió en la principal amenaza del asturiano para conservar su tercera plaza.

Pero Alonso, de nuevo volvió a ir de menos a más, y firmó sus mejores vueltas al final de la prueba, mientras Hamilton celebraba su paseo triunfal por delante de un Vettel que, de momento, ha visto aplazado su tercer título cuando en Red Bull soñaban con la boca pequeña con firmar el doblete en Austin. Al menos, pudieron consolarse con el título de constructores. Sin embargo, la languidez en el tono de voz del alemán en su vuelta de honor fueron el mejor reflejo de que, al menos a él no le ha resultado suficiente.

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