Abidal, muy cerca de ganar la última batalla

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El defensa francés se entrena estos días en la Vall d'Aran y espera reaparecer pronto con la camiseta del Barça

Éric Abidal encara su recuperación con Emili Ricart en la Val d'Aran | FC Barcelona

10 de octubre de 2012 (01:14 CET)

Eric Abidal está más cerca de ganar su última batalla y volver a jugar al fútbol. El defensa francés del Barça, que se recupera del trasplante de hígado al que fue sometido el 10 de abril de 2012, se ejercita estos días en la Vall d'Aran con Emili Ricart, uno de los recuperadores de la plantilla azulgrana. 

Ha cambiado el gimnasio del Camp Nou y de la Ciutat Esportiva Joan Gamper por las montañas. Abidal, todo optimismo, ya piensa en su reaparición. Hace dos meses, el jugador comentó que esperaba regresar en noviembre o diciembre y Tito Vilanova, su entrenador, dijo que le esperaría el tiempo que hiciera falta. Hoy, la posibilidad de que vuelva a jugar con el Barça parece mucho más cercana. Cada día se encuentra más fuerte, tras haber recuperado peso en las últimas semanas. Cada día se marca nuevos retos.

"Tenía ganas de volver a tocar la pelota. Estoy bien. Tenía muchas ganas de pasar una semana en la montaña", comentó Abidal este martes a TV3. En la Vall d'Aran, según informaba la web oficial del Barça, el internacional francés combina trabajo aeróbico con ejercicios físicos.

Momentos muy delicados

Ejemplo de superación para sus compañeros, Abidal ha recuperado su talante más bromista y extrovertido. En la Vall d'Aran es un hombre inmensamente feliz. En el último año y medio ha superado dos momentos muy delicados. Primero, cuando le diagnosticaron un tumor del que fue operado en 2011. La evolución parecía muy bien encarrilada, pero en marzo de 2012 le informaron de que debía someterse a un trasplante de hígado. El donante fue un primo suyo y, actualmente, los dos gozan de buena salud.

Abidal es, también, un símbolo para la afición azulgrana, que le tributó un cálido homenaje el 19 de marzo de 2011. Aquel día, el Camp Nou aplaudió durante cinco minutos y coreó su nombre cuando en los marcadores del estadio apareció su imagen, días después de que fuera intervenido por primera vez. Otro momento muy emotivo se vivió en Wembley, el 28 de mayo de 2011. Ese día, el Barça ganó su cuarta Champions y Carles Puyol le cedió el brazalete de capitán para que levantara la copa. Ahora, la hinchada barcelonista aguarda otro instante mágico. Todos, socios y aficionados, esperan el día que Abidal vuelva a correr y golpear una pelota con la camiseta azulgrana.

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