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La presentadora de Sálvame no puede tolerar situaciones como estas

17 de octubre de 2019 (12:32 CET)

Paz Padilla no puede vivir sin Martina y Martina no puede vivir sin Paz Padilla. Están hechas la una para la otra, sin duda es su otra mitad. La gaditana conoce a la perfección a su mascota y ella también sabe cuando la humorista ha tenido un mal día. Entre amos y mascotas se crea un vínculo indescriptible y solo se puede explicar si vives la experiencia de primera mano. Todos los famosos están locos de amor con sus pequeños, especialmente por el amor incondicional que reciben de ellos. Muchos rostros televisivos se vuelcan siempre con el maltrato animal, algo que no toleran ni soportan. Alzan la voz para que se erradique de una vez por todas. 

Nuevo caso que deja a Paz Padilla completamente congelada y no solo a ella, también al resto de España, quiénes no han podido dejar de llorar de impotencia. Se han difundido en Youtube un vídeo donde se pueden ver a monos, perros y gatos sufriendo auténticas barbaridades en un laboratorio de Alemania. Animales sangrando en sus celdas sin que nadie haga nada por ayudarles, animales gritando de dolor. 

Las instalaciones donde torturan a los animales están en Mienenbuttel, a las afueras de Hamburgo (Alemania). Unas imágenes que han visto la luz gracias a la organización animalista alemana Soko Tierschutz, junto con Cruelty Free International, quiénes quieren denunciar semenjante atrocidad. 

Un animalista entró infiltrado como trabajador para descubrir de primera mano que sucedía en ese laboratorio de los horrores, tal y como lo han apodado. Tuvo que presenciar situaciones muy violentas. Según este joven, las condiciones en las que mantienen a los animales son horribles. Y constata: las pruebas que les realizan las piden empresas de todo el mundo.

beagle sangrando

En el vídeo se pueden ver monos atados de pies y manos sufriendo la asfixia sin poder escapar. También se puede ver como unos perros de la raza Beagle sangran de las patas y nadie se las cura. Lo dejan encharcando una jaula sucia e infecciosa. Según los informes, "los trabajadores ponían tubos en la garganta de los beagles. Los obligaban a engullir pastillas, y los dejaban sufriendo y sangrando".

Según el infiltrado, los trabajadores tratan con violencia los animales. Y, sin embargo, "ellos todavía movían la cola cuando se los llevan para asesinarlos. Los perros estaban desesperados por el contacto humano", asegura Frierdich Mullen, de Soko Tierschutz.

En Alemania las leyes de protección de los animales no son estrictas. Por eso hacen con ellos todo lo que quieren, como envenenarlos o ponerles hasta 13 inyecciones diarias. Solo los usan para encontrar ese fármaco adecuado para los humanos sin tener en cuenta la salud de los animales porque para ellos la vida de un animal no importa en absoluto. Y en estas imágenes queda bien claro. 

Ahora desde la ONG se pide el cierre de este laboratorio por todo lo que sucede en su interior y se regulen y revisen las pruebas de toxicidad a los animales en Europa. 

 

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