Paz Padilla llorando en Sálvame

Última hora: la “terrible” muerte que conmociona a Paz Padilla, María Patiño y España

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La presentadora de Sálvame y la de Socialité se quedan sin palabras

02 de septiembre de 2019 (15:30 CET)

María Patiño, Paz Padilla y toda España no pueden creerse esta noticia de última hora. Hubiesen deseado que fuese una mala pesadilla, pero desgracidamente es totalmente real. Germán Ribera, de 28 años, y Ahora Moreno, de 27 años, una pareja joven aparentemente normal hasta que ha llegado el oscuro episodio que les rodea. Ambos se encuentran en prisión provisional desde comienzos del mes de julio por la muerte de sus dos bebés. 

"Hemos ido a darle el biberón y Dylan no respiraba", es la explicación que dieron los padres a los Servicios de Emergencia que se personaron en el domicilio conyugal. Ellos mismos llamaron a los servicios médicos quiénes certificaron el fallecimiento del pequeño. Estaban muy nerviosos y daban explicaciones atropelladas para salir del paso. 

Curiosamente un año antes otro bebé de la pareja fallecía en las mismas circunstancias y con la misma edad. Los dos recién nacidos fallecieron con 131 días de vida. "Ante el nerviosismo de los padres y para evitar un mal mayor, la patrulla se espera en el lugar hasta las 15 horas, momento en que acuden al domicilio los padres de Germán", recogen las diligencias. 

El pequeño fue llevado al Anatómico forense. Cinco días después la juez del Juzgado de Instrucción número 2 de Almansa ordenaba la detención de la pareja por un presunto delito de homicidio. La autopsia realizada al cadáver del bebé mostró un traumatismo torácico.

El pequeño tenía las costillas rotas, eso le había provocado una perforación en el pulmón que le costó la vida. Según la autopsia el bebé había sido maltratado durante los cuatro meses. Recibía la paliza de sus padres. También se le suma otro delito de homicio por el primer bebé de la pareja. Omar, presentaba un traumatismo craneoencefálico y el segundo, Dylan, uno torácico.

La historia empezó un 20 de enero de 2018 cuando el 112 recibió un llamada de madrugada en la que se informaba de que un bebé de cuatro meses estaba en parada cardiorrespiratoria en un piso de Caudete. El bebé fue ingresado de urgencia en la UCI, tras las pruebas los médicos descubrieron varias lesiones y síntomas de malos tratos. 

 La autopsia evidencia el «origen violento» de las lesiones pero no especifica cómo pueden haberse producido y ni siquiera descarta que sea accidental. El juez no puede detener a la pareja por homicidio imprudente porque la autopsia no es concluyente. 

Desde entonces la pareja es investigado. Se pinchan sus teléfonos móviles pero no dan muestras de haber cometido un delito de homicidio. Actúan con total normalidad, además se ponen en contacto con una abogada para denunciar al hospital por la muerte de su pequeño. Cuando nace el segundo bebé, la pareja recibe con regularidad visitas de un pediatra y de los servicios sociales, pero nadie descubre malos tratos. 

Tras el fallecimiento del segundo bebé en las mismas circunstacias y con la misma edad todo estaba mucho más claro. 

 

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