“Tengo a mi hijo enfermo”. María Patiño y Sálvame golpeados. Ingresa de urgencia

stop

La colaboradora de Telecinco está muy preocupada por la salud del menor

María Patiño coronavirus

10 de abril de 2020 (12:25 CET)

María Patiño es madre y como tal está preocupada por su hijo ante esta situación que les ha tocado vivir. Pero peor lo está pasando Aurah Ruiz. El confinamiento se le está haciendo cuesta arriba a Aurah Ruiz, especialmente por su pequeño. El niño es una persona de alto riesgo, pero no se puede mantener aislado en casa todo el día porque necesita cuidados y visitas médicas constantes. La exconcursante de GH nunca ha escondido el sufrimiento por su pequeño de dos año con una enfermedad crónica. Sus tratamientos son muy dolorosos y si no fuese por ayuda de su familia le sería imposible aguantar viva. Muchas noches se turnan para que ella pueda descansar ya que se tiene que mantener en vela por si le sucede algo. 

Aurah Ruiz

Aurah Ruiz se encuentra confinada junto a su hijo Nyan. Parece que el pequeño está llevando está situación mejor de lo que se esperaba su madre en un primer momento. En su último capítulo de Mtmad, Aurah ha compartido con todos sus seguidores cuál es la pesadilla que lamentablemente tiene que revivir cada mes. En más de una ocasión ha relatado que "tengo a mi hijo enfermo"

La mayor preocupación de la canaria es acudir al hospital. Ahora mismo es el mayor centro de infección y por este motivo se recomienda no ir si no es estrictamente necesario y urgente. Por desgracia en el caso de Nyan lo es. El pequeño debe inyectarse una vez al mes en el hospital una medicación específica. Por este motivo, Aurah ha roto el confinamiento tomando todas las precauciones, uso de mascarillas homologadas y guantes. 

"Los médicos nos aconsejaron solo ir por necesidades vitales y esto lo es”. Aurah no podía evitar mostrar su rabia y dolor después de ver como su hijo sufría con cada inyección: "Lo he pasado fatal… le han pinchado tres veces y las tres veces se cristalizó el líquido… Y yo sujetándolo… ¡Una mierda! que me tengo que comer yo. ¡Qué asco! ¡Qué duro! Te rompe por dentro", explicaba sin poder dejar de llorar a la vez que reconocía que tuvo que salir de la sala: "No podía ver a mi hijo sufrir así".

Al llegar a casa estaba mucho más pequeño y explicaba los efectos secundarios de éste tratamiento. Mareos, nauseas hasta que consiguen estabilizarlo: "Esto es lo que paso todos los meses. Me lo tengo que comer yo porque soy la madre, pero me duele mucho mientras todo el mundo mira para otro lado", se lamentaba. Pero lo más importante es tenerlo a su lado. 

 

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad