"Se salvó de terminar en la cárcel". Kiko Hernández y todo Sálvame impactados

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El colaborador del programa y todos sus compañeros no sabían nada de su pasado oscuro cuando era un adolescente

Kiko Hernández

11 de junio de 2020 (00:46 CET)

Los Supervivientes se han reencontrado por fin con sus familias tras pasar la cuarentena en una lujosa villa de Madrid. Los expulsados ya lo pudieron hacer unas semanas atrás y muchos de ellos ya han copado la mayoría de portadas de revistas, especialmente Lecturas, para hablar de sus episodios más oscuros de su infancia. Los colaboradores de Sálvame como Kiko Hernández han analizado todas sus palabras, como la dura infancia que pasó Adara por culpa de los supuestos malos tratos de la ex pareja de su madre, Elena Rodríguez. 

Nyno Vargas, gran amigo de Omar Montes, fue una de las incorporaciones de esta edición más sorprendentes. Una persona poco conocida para el gran público pero que se ganó el cariño de la audiencia con su sentido del humor. Nyno aceptó participar en el reality para hacerse conocido y que esto le sirviese para dar el pistoletazo de salida que necesita su carrera musical. Su colaboración con Omar Montes también le ha ayudado mucho. 

nyno vargas

"Hola nena", su nuevo single, ya es todo un éxito. Una colaboración junto a Pan Bendito, con la que ya ha conseguido ser disco de oro. Ha luchado mucho para lograr este gran éxito. Una vida de esfuerzo y sacrificio y nada fácil. "Cuando empecé a cantar me preguntaban mis padres qué estaba haciendo con mi vida, porque lo que yo cantaba no tiene nada que ver con lo que hago ahora. Ten en cuenta que yo era menor de edad y se llevaban los gánsteres, mis letras eran del tipo 'te pillo, te pego, te robo, te aniquilo' y cosas así", ha contado el superviviente. 

"Cantaba que iba a ir a tu barrio a pegarte y robar, y mi padre me decía que estaba tonto. Es que me daba vergüenza cantar canciones de amor, hasta que me lo tomé de manera profesional, vi que mi pasión es la música y todo lo que cantaba era una tontería", ha añadido.

La infancia de Nyno ha sido muy dura y eso ha marcado su personalidad. "Vivía en un barrio en el que no había trabajo. La gente no tenía estudios y, al final, me junté con malas compañías. Yo era un chiquillo, estaban de moda las películas de El Torete y El Vaquilla y me dedicaba a hacer tonterías. Y eso que mis padres me han dado una educación increíble", ha compartido Nyno, muy sincero.

"La música me hizo darme cuenta de que si me centraba, podía tener un futuro. Los consejos de mi padre me ayudaron muchísimo", ha explicado Nyno, muy agradecido.

Nyno ha tenido en todo momento el apoyo de la familia y se siente feliz por encontrar un camino tras ese pozo oscuro. "A día de hoy todavía veo a muchos amigos míos que han acabado en la cárcel o están sin trabajo. Siguen viviendo con sus padres o tienen un trabajo donde no son felices. Yo me centré en hacer algo de provecho para el día de mañana".

El ser gitano le complicó más el camino. En algunas ocasiones se sintió discriminado. "Fui a alquilar un piso y visité la inmobiliaria con mi nómina y todo lo necesario. La chica me lo iba a enseñar, pero luego me dijo que ya se había alquilado. Vi otro piso y volví a llamar. Me hizo la misma jugada hasta en cuatro ocasiones. Le pedí explicaciones y me dijo que era gitano y que en la comunidad no querían gitanos. Le respondí que yo no tenía nada que ver y que pagaba todo un año por adelantado. Iba a denunciar, pero no hice nada. Contacté con los dueños y ellos no tenían ningún problema. Era cosa de la inmobiliaria", ha contado.

 

 

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