Ortega Cano y Gloria Camila

¡Se rapa el pelo! Ortega Cano y Gloria Camila no se esperaban verla así

stop

El torero y su hija se han quedado de piedra

06 de mayo de 2020 (13:51 CET)

No eran pocos los que, cuando supieron hace ya un tiempo que Ana María Aldón iba a ser una de las concursantes de la edición de 2020 de Supervivientes, avisaron de que era un fichaje de primer nivel.

Y es que, si bien es cierto que la mujer de José Ortega Cano no contaba con el background mediático de otras ilustres como Isabel Pantoja, los que la conocen bien avisaron de que iba a dar mucha guerra y, sobre todo, grandes momentos televisivos.

De momento, parece que el aviso no era precisamente infundado. Todo lo contrario. Aldón se ha convertido, incluso para sorpresa de su marido y de Gloria Camila, en una de las revelaciones del concurso.

Ana María Aldón lee la nota de su hijo

Ana María Aldón se rapa el pelo

Entre otras cosas por momentos como los que protagonizó hace poco. Y es que, como bien saben los que siguen el programa, el hambre empieza a ser más que evidente. Es por eso que, con esa mala baba que caracteriza a la cadena a la hora de llevar al límite a sus concursantes, a Aldón se le ofreció poder disfrutar de tres cocidos a cambio de que se rapara el pelo en directo.

Un chantaje de esos cien por cien Telecinco que la mujer del torro aceptó. “Mi marido se ha cortado el pelo cortito cortito, mi niño igual, así que yo también. Soy una mujer de palabra”, le dijo a Lara Álvarez para sorpresa de muchos de los presentes y de buena parte de los que estaban en plató. De hecho, a Carlos Sobera se le escapó un “Esa es la actitud”.

Una rapada en directo que tendrá lugar (ojo, a no ser que Aldón se arrepienta) el próximo jueves. Seguro que Ortega Cano y el resto de seguidores de su mujer no perderán ojo a uno de esos momentos por los que, en el fondo, este reality tiene tanta audiencia. Raparse el pelo a cambio de tres platos de cocido. Paolo Vasile debe de estar en las nubes.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad