Infanta Elena | EFE

Rubia, brasileña y 30 años más joven. La infanta Elena calla el mayor secreto de su padre

stop

Don Juan Carlos I ha encontrado un gran apoyo en sus momentos más difíciles

31 de mayo de 2020 (12:14 CET)

Don Juan Carlos I se encuentra en horas bajas. Tras sus polémicos y turbios episodios, su hijo, el actual rey de España, decidió destituirlo y quitarle la asignación. Lo mismo que ya hizo años atrás con sus hermanas tras el caso Noós que también salpicó a la monarquía. Ahora solo son ellos dos y sus hijas. El rey emérito ha perdido la confianza de los ciudadanos, pero también de sus amistades. Ahora que no es rey ya no interesa tanto como antes. Le han quedado pocos amigos. 

Aún cuenta con el apoyo del regatista Pedro Campos Calvo Sotelo, presidente del club náutico de Xanxenxo, cuyo apabullante palmarés incluye 16 campeonatos del mundo y once copas del Rey de vela. Es uno de sus grandes amigos, tal vez el que más. Pedro Campos y su mujer son quiénes le dan cobijo a Juan Carlos I cuando éste lo necesita. El chalé que Pedro tiene a las afueras de Sanxenxo es el refugio favorito de Juan Carlos

Pedro Campos viene de una familia bien posicionada. Hijo de Marcial Campos Fariña, ingeniero de Endesa que era propietario de las termas de Cuntis, uno de los balnearios más renombrados de Galicia y que ahora gestionan sus hijos. Casado con Enriqueta Calvo Sotelo, prima hermana del que fue presidente del Gobierno Leopoldo Calvo Sotelo, Pedro era el quinto de sus once hijos.

pedro campos

Siente una gran afición al mar desde que tuvo tres años. Su padre le llevaba a navegar por la ría de Arousa en el barco que alquilaba todos los veranos. Decidió dedicarse profesionalmente a las regatas, el deporte favorito de Juan Carlos I. 

A la edad de 43 años Pedro Campos se casó con la madre de sus dos hijas, sin embargo la relación se deterioró y decidieron tomar caminos separados. Este divorcio afectó mucho a Pedro. No obstante unos años después conoció a Cristina Franze, una espectacular brasileña rubia de ojos claros y 30 años más joven. 

Gracias a Pedro Campos, el rey emérito a encontrado apoyo en los peores momentos de su vida, cuando se ha sentido solo y abandonado. Especialmente cuando tuvo que aprender a vivir con una silla de ruedas. Pedro Campos habilitó en la embarcación un lugar para que Juan Carlos pueda estar cómodamente sentado. 

 

 

 

 

 

 

 Algo que le impulsó a probar suerte como emprendedor montando una empresa de velas, que acabaría fusionada con el gigante North Sails, la mayor velería del mundo, en la que Campos tiene participación y ha llegado a presidir. Lo combina con la gestión del hotel-balneario de Cuntis y varias empresas relacionadas con la vela, como TWR, dedicada a la compra-venta de barcos y patrocinio de regatas. 

Se casó a los 43 años con la vasca Begoña Gil de Barroeta,unión de la que nacieron sus dos hijas (Begoña y Paloma, hoy veinteañeras) y que acabó en divorcio a principios de esta década. Lo que supuso un duro mazazo para Campos, del que logró recuperarse al conocer a su segunda mujer, Cristina Franze, una espectacular brasileña rubia de ojos claros y 30 años más joven.

 

 

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad