Rocío Carrasco pide a TVE no sentarse con la gran enemiga de Rocío Jurado

Rocío Carrasco decidió ausentarse de Lazos de sangre tras la polémica que rodea a su madre con Concha Piquer

Fotografía: Rocío Carrasco pide a TVE no sentarse con la gran enemiga de Rocío Jurado
Fotografía: Rocío Carrasco pide a TVE no sentarse con la gran enemiga de Rocío Jurado

Tras la sorpresa de Rocío Flores como concursante de Supervivientes 2020, Rocío Carrasco sorprendió siendo el fichaje estrella de la nueva temporada de Lazos de Sangre. La colaboradora desveló que participaría en todos los programas que tuviesen alguna relación con su madre y por el momento así ha sido hasta esta semana. Rocío ha roto su promesa y se ha ausentado al monográfico de Concha Piquer.

Fotografía: Rocío Carrasco pide a TVE no sentarse con la gran enemiga de Rocío Jurado

En el programa se habló de la mala relación que existía entre Concha Pique y Rocío Jurado. Sin duda, la mujer de Fidel Albiac quería evitar encontrarse en una situación incómoda. Quien si ha dado la cara ha sido Concha Márquez Piquer, hija de la desaparecida artista, que aunque quería pasar de largo por esta historia tan polémica, aprovechó para lanzar un mensaje: «Para ser grande lo que hay que ser es humilde». De esta forma demostraba que ella no estaba de acuerdo con el mote de Jurado como «la más grande».

Rocío Jurado siempre tuvo como referente a la Piquer, especialmente en su juventud. Concha era «la reina de la copla». Tal y como hizo público Boris Izaguirre durante ‘Lazos de Sangre’, una adolescente Rocío fue a pedir ayuda a la artista y esta se la negó. Fue durante ese encuentro donde nació una supuesta rivalidad que llevaron hasta su muerte. Los tertulianos presentes no estaban de acuerdo con sus palabras.

Rocío Jurado ya no mostraba ningún tipo de cariño hacia Concha Piquer. La madre de Rocío Carrasco odiaba que Piquer cantase sus canciones.  «Yo sé que soy más larga que Concha Piquer», sentenció la Jurado. Ella quería dejar claro que era mucho mejor que Piquer.  Sin pelos en la lengua, Rocío dio un paso más allá con estas palabras: «Nunca he pensado que mis compañeras me tengan envidia, aunque a veces creo que sí».