Ortega Cano y Gloria Camila

“Quiero un cuchillo para matarlo”. Ortega Cano y Gloria Camila, helados. Confesión durísima

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El torero y la hija de éste se quedan a cuadros al revelar este testimonio de su infancia en Supervivientes

20 de mayo de 2020 (10:43 CET)

Ortega Cano sabía perfectamente esta historia de su pasado pero no esperaba que la explicase en televisión. Ahora ya no queda ninguna duda de que Ana María Aldón podría ser la clara vencedora de Supervivientes 2020 dejando a Albert Barranco en un segundo pódium y a Rocío Flores en el tercero. La próxima semana será la última gala de los Supervivientes desde Honduras y se conocerá el nombre de los finalistas. 

Ana María Aldón se ha sincerado con sus compañeros, pero indirectamente también lo ha hecho con los espectadores. La mujer de Ortega Cano se sometió al puente de las emociones, donde ha hablado de un aspecto durísimo de su infancia. "Quiero perdonar a mi padre porque era un hombre muy duro, a veces inhumano con mi propia familia, especialmente con mi madre. Fue una bestia humana. Durante años torturó a mi madre. Nosotros lo veíamos. Soy la menor de seis hermanos. Nos agarrábamos debajo de la cama día tras día", confesaba entre sollozos nada más comenzar su testimonio.

Ana María Aldón lágrimas

"Desde que tengo uso de razón he querido tener un cuchillo en la mano para matar a mi padre", revelaba la andaluza, rota en llanto al recordar esta etapa de su vida que hasta ahora había permanecido oculta para los espectadores. Este episodio tan duro de su vida la marcó para siempre. "Quería crecer y ser mayor de edad. Esos días acababan de la peor manera posible. Al día siguiente agachaba la cara de vergüenza cuando veía a mi madre con la cara morada. Mi madre era un ángel que cayó del cielo".

"Después de muchos años mi padre fue cambiando y le entró cáncer y murió en poco más de dos años. Creí que lo había perdonado pero no es así. Es el momento de perdonarle y dejar esa carga que tanto me juré", continuaba. "Aquí me he dado cuenta de que ya está perdonado. Mi padre lleva 20 años que no está con nosotros y está perdonado".

Como consecuencia de este episodio "hice barbaridades y por eso quiero pedirle a mi familia que me perdone. Pero mi forma de vivirlo quizás no fue la misma que vivieron ellos. Yo sé lo que pasaba por mi cabeza". 

 

 

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