Paula Echevarría es incapaz de dejar su peor vicio durante el embarazo

Paula Echevarría no puede dejar de comer jamón aún estando embarazada, algo muy peligroso si no se ha pasado la enfermedad de la toxoplasmosis

Fotografía: Paula Echevarría es incapaz de dejar su peor vicio durante el embarazo
Fotografía: Paula Echevarría es incapaz de dejar su peor vicio durante el embarazo

Paula Echevarría esta viviendo una de sus etapas más bonitas. La influencer confirmó el pasado 23 de septiembre a través de sus redes sociales que estaba embarazada por segunda vez, el primer bebé con Miguel Torres. Tras tres años de relación la actriz decide cumplir el sueño de ser papá de su pareja. Semanas después desvelaron el sexo de la criatura. Con globos azules y conjuntamente vestidos del mismo color, será niño y se llamará como su padre, Miguel Jr.

Fotografía: Paula Echevarría es incapaz de dejar su peor vicio durante el embarazo

La pareja está a la esperada de la llegada del pequeño. El gran regalo del 2021. Muy contenta también está Daniella que a sus 13 años tendrá un hermanito. Paula Echevarría ya ha pasado los tres meses de embarazo y su barriga empieza a ser cada vez más notable. Sin embargo, la asturiana es todo un todoterreno y no se está ante nada. Sigue con sus compromisos profesionales y sus rutinas de ejercicio adaptadas al embarazo.

Pero tampoco puede dejar de comer uno de sus mayores placeres. Le han venido muchos antojos y uno de ellos es el jamón. ¿Pero se puede comer jamón estando embarazada? Los expertos advierten no arriesgarse para no sufrir toxoplasmosis, una enfermedad que provoca el parásito Toxoplasma gondii y que puede acarrear daños en el futuro bebé. «En el caso de haber pasado esta enfermedad, se puede comer jamón sin problemas, ya que se han generado anticuerpos, pero si no se ha pasado, conviene no hacerlo», señala la dietista-nutricionista María Artazcoz del Centro Itxaso Oiza Nutrición, en Pamplona. 

Paula Echevarría recurre a una serie de trucos para poder comerlo en determinadas circunstancias. Si se ha pasado la enfermedad se puede comer sin ningún tipo de problema. Eso lo determinará un médico mediante unos análisis clínicos. Aunque en el proceso de curación, salado y ahumado del jamón puede haber anulado al parásito hay riesgo de parasitación. Por este motivo, lo mejor es cocinarlo. Para comerlo con seguridad «hay que cocinarlo bien, es decir, pasar el jamón por la sartén», indica la nutricionista María Artazcoz.