Pablo Motos llorando

Muy feo. Pablo Motos no calla más: “Traficaba con drogas”. Estrella de la tele

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El presentador de El Hormiguero cuenta esto que le sucedió cuando empezaba como periodista

03 de junio de 2020 (12:06 CET)

Aunque Madrid se encuentra en fase 1 y previsiblemente la próxima semana entrará en fase 2, El Hormiguero continúa con el mismo formato de la cuarentena. Es menos costoso y le ha dado muchas alegrías. Esta variante del formato también funciona y con grandes datos de audiencia. Pablo Motos se sienta en la mesa y dialoga con sus colaboradores de diferentes temas de actualidad o hablan de historias desconocidas del programa. Entre tanto conectan en directo con un par de rostros conocidos. 

Pablo Motos se ha sincerado con la audiencia y habló de un episodio de su carrera profesional. Sus primeros pinitos los hizo en la radio. Concretamente en Onda Cero Valencia, en Protagonistas Valencia, la versión local del programa que hacía en aquella época Luis del Olmo para toda España. 

“Estaba el director de la emisora y, de repente, llegó un subdirector que quería controlar el programa que yo hacía. Yo, por lo que sea, no me dejaba y la tensión fue creciendo”, desvelaba el presentador. “Me tenía unos celos terribles y un día me dijo que me iba a despedir, que acabaría haciendo lo que fuera para que me despidieran. Yo no cedí ni un milímetro porque, además, me caía muy mal”, añadía Motos al respecto.

pablo motos

Trancas quiso que parase la conversación al ver de que trataba el tema, pero no lo consiguió. “Creo que se te está olvidando dónde estás…", le decía la hormiga recordándole que estaba en directo y en TV.

Sin embargo unas misteriosas cartas que llegaron a la emisora podrían haber acabado con su carrera profesional. “Alguien, una persona anónima, empezó a mandar cartas a Madrid, a Onda Cero. De repente, me llama el director de la emisora y me cuenta que están llegando una serie de cartas a los jefes de Madrid”, aseguraba.

Decían que yo robaba, que traficaba con drogas y que me acostaba con todas las chicas de la redacción. Me dijeron que no querían tener a un tipo así en Valencia y que lo tenía francamente mal”, desvelaba el presentador.

Laura, quién ahora es su mujer y trabajaba en la misma emisora como jefa de invitados, le ayudó a limpiar su imagen y a descubrir la verdad. “Estuvo mirando por todas las máquinas de escribir de toda la emisora [en aquel entonces no había ordenadores], para ver si alguna tenía algún error y coincidía con algún error de la carta que había enviado el anónimo”, confesaba Pablo.

Y fue entonces cuando descubrió que “había un error en la letra R” y curiosamente “la máquina de escribir del subdirector tenía el mismo error”. Tras enterarse de lo sucedido, el director de la emisora le pidió perdón y pese a las injurias y calumnias, Motos mantuvo su puesto.

 

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