Mila Ximénez regresa al hospital con su hija Alba Santana

Mila Ximénez volvió al hospital para una nueva sesión del tratamiento contra su enfermedad. En esta ocasión acudió en compañía de su hija Alba Santana

Fotografía: Mila Ximénez regresa al hospital con su hija Alba Santana
Fotografía: Mila Ximénez regresa al hospital con su hija Alba Santana

Son muchos los que se encargan de desmentir a Mila Ximénez cuando habla de su enfermedad. Algunos hacen acusaciones muy duras. Acusándola de haberse inventado la enfermedad o por lo menos haberla exagerado. Las primeras dudas llegaron cuando a ésta no se le caía el pelo. La sevillana, muy cabreada, dejó bien claro que está recibiendo un tipo de tratamiento que hace que no se le caiga. Pero lo peor de todo llegó cuando la prensa pilló a Mila fumando en la calle, algo totalmente prohibido cuando padeces un cáncer y más de pulmón. En todo momento ella ha explicado que tiene metástasis. Otra afirmación que la pone en el punto de mira, ya que cuando el cáncer está extendido por el cuerpo los meses de vida se cuentan con las manos.

Fotografía: Mila Ximénez regresa al hospital con su hija Alba Santana

Mila Ximénez está pasando momentos muy duros. Es una situación atípica que le ha tocado vivir. Por suerte cuenta con todo el apoyo inestimable de sus compañeros de ‘Sálvame’, también de otros programas. Todos se han volcado con ella. Pero quién no falla nunca es su hija Alba, a pesar de la distancia que las separa, la joven viene a Madrid para acompañar a su madre al hospital. Este camino lo están superando juntas.

Esta semana, Mila Ximénez regresó al hospital para continuar con el tratamiento. Ambas con ropa cómoda, ya que pasaron allí varias horas, y por supuesto sin quitarse la mascarilla ni un solo momento. Llegaron al centro médico tranquilas y salieron cuatro horas después.

Mila Ximénez está muy agradecida al cariño que recibe por parte de su hija. Cuenta que le costó mucho contarle la noticia. «Me costó contárselo a Alba, lo último que quería era joderle la vida. Se lo dije una semana después. Se enfadó cuando se lo conté pero me dijo ‘tienes que hacer lo que sea, porque a mí me haces muchísima falta’. Con más de treinta y me dijo eso, yo le respondí ‘no te voy a fallar, pero ni de coña», relató Mila sin poder evitar las lágrimas.

En alguna ocasión se ha venido abajo al hablar de su hija. «Me he pasado la vida protegiéndola, cuando se lo dije hubo un silencio que jamás olvidaré. Su vida se ha tambaleado, la desequilibré».