Kiko Hernández

“Me ofrecieron cocaína de postre”. La VIP y el lío que Kiko Hernández no cuenta en Sálvame

stop

Una importante celebridad cuenta un desgarrador episodio que vivió en una fiesta

19 de noviembre de 2019 (17:07 CET)

Los espectadores de Sálvame están hartos de que en el programa siempre se hable de los mismos famosos y no se traten otros temas de rigurosa actualidad. A pesar de ello el programa acaba de recibir el Premio Iris de la Crítica 2019. Trofeo que fueron a recoger Belén Esteban y Kiko Hernández

Recientemente es noticia Julie Andrews tras la publicación de su libro de memorias, “Home Work: A Memoir of My Hollywood Years”, donde la actriz de 84 años cuenta anécdotas de lo más jugosas para el mundo del corazón en Hollywood. En esta autobiografía se recoge un episodio que la intérprete vivió en los años 70. Ella y su marido, el director Blake Edwards, acudieron a una fiesta como invitados. El protagonista era un agente muy poderoso en Hollywood. Muchas celebridades de aquella época se reunieron en este gran evento. 

Julie AndrewsEn esta celebración había alcohol y drogas. Ocultamente le ofrecieron a la actriz y a su marido, pero estos se negaron a esnifar cocaína. Los anfitriones insistieron a Julie porque según cuenta querían “ver cómo reaccionaría Mary Poppins drogada”. Sobre el incidente, cuenta la actriz: “Cuando llegamos a la casa, nos enfrentamos a una “escena clásica” para esos días, pero una que aún no había presenciado. Un grupo de invitados estaba haciendo líneas de coca en la sala de estar. Durante la cena, la coca se pasó como postre”.

“Cuando se nos ofreció a Blake y a mí, ambos rechazamos. Los anfitriones comenzaron a presionarme, curiosos por ver cómo reaccionaría Mary Poppins estando drogada”, prosigue. Ante la presión del grupo: “Blake vino en mi ayuda. ‘Ella no necesita nada de eso’, dijo. ‘Ella es lo suficientemente alta en la vida como es’. Afortunadamente, retrocedieron. Cuando nos fuimos, había cuerpos en el suelo, apoyados contra la pared, totalmente sin sentido”.“De vuelta en casa, me quedé en la ventana abierta de mi cocina y miré al otro lado del campo de golf, tratando de darle un sentido a la experiencia surrealista”.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad