María Teresa Campos | Archivo

María Teresa Campos o “los caprichos de ricas” con Terelu y Carmen Borrego ("¡Bestial!”)

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Los gastos de la familia Campos que te dejarán a cuadros

04 de diciembre de 2018 (14:40 CET)

A María Teresa Campos se le puede complicar mucho las cosas. Muchísimo. Hace apenas unas semanas saltó la noticia de que la veterana presentadora había prescindido de los servicios de su incondicional María Silva, una empleada del hogar que había trabajado en casa de Campos durante más de 15 años.

Un despido que la peruana considera improcedente. Pero más allá de la polémica o no de su despido, lo que pone los pelos de punta a María Teresa es saber que, tal y como cuentan varios medios del corazón, Silva ya estaría negociando con algunos de ellos para explicar muchas de las cosas que ha visto y vivido durante todos esos años junto a la periodista.

Y, por mucho que le duela a Campos, lo peor es que puede hacerlo ya que nunca firmó ningún contrato de confidencialidad, por lo que tiene libertad para ‘largarlo’ todo. Y, teniendo en cuenta algunas de las cosas que ya se han hecho públicas en los últimos tiempos sobre la vida y los lujos de las Campos, lo de Silva puede ponerse muy feo.

“Los caprichos de ricas”

Fue hace un tiempo cuando Rosa Villacastín, veterana en el oficio, desveló algunos de los detalles sobre el nivel de vida de la familia. Y, como aseguran muchos en las redes, con “caprichos de ricas”.

Terelu y Carmen Borrego en 'Las Campos'| Telecinco

Explicando las vacaciones en Marbella de la familia en sus épocas doradas, Rosa no dejaba lugar a dudas: “Entraba en el hotel Coral Beach de Marbella y todo era esplendor. Viajaban con 22 maletas y tenían que llamar a un servicio de paquetería para que se las llevaran al hotel. Reservaban varias suites, una de ellas para la ropa”. "¡Bestial!" comenta más de uno en las redes.

Por su parte, Carmen Rigalt ha explicado también en alguna ocasión lo ‘excesivamente’ generosa que era Campos en esos momentos: “Ha sido una mujer tremendamente generosa y gastona. Yo la comparo con Lola Flores. Se gastaba tanto y sin miramiento que podía alimentar a 50 personas en dos días. Yo he vivido esas comidas en vacaciones de verano y cómo Teresa les pagaba el hotel a los amigos. Bueno, más que amigos, a su paso florecían los palmeros. Regalaban mucho, y todo caro, de tal manera que incluso perdía valor humano el regalo”.

Y Terelu y Carmen no se quedaba cortas tampoco: “En las vacaciones, cada vez que Teresa salía a comprar, era habitual escuchar a Terelu decirle ‘cómprame esto o lo otro’. Y la madre siempre llegaba con el doble de lo que la hija le pedía.”. Unos caprichos y unos gastos que pueden convertirse en una anécdota en el momento que María Silva abra la boca. María Teresa ya tiembla.

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