María Teresa Campos y Bigote Arrocet

“María Teresa Campos hundida”. La camarera y Bigote Arrocet: “Escándalo”

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La presentadora malagueña se ve sumergida en una importante crisis económica

06 de octubre de 2019 (17:01 CET)

María Teresa Campos pasa por una situación delicada. El programa que tanto añora parece que no va a llegar. Por lo menos hasta que haya un gobierno sólido tras las elecciones del 10N. Su destino era la cadena pública, donde según ella iba a presentar un espacio de variedades. Esto sucedería en el mes de octubre, pero finalmente no será así. De nuevo se queda sin programa y ya han pasado casi tres años desde que Telecinco decidiese cancelar Qué tiempo tan feliz y estrenar Viva la vida. 

La presentadora, quién siempre ha dejado claro su deseo de trabajar, lleva casi tres años sin reportar ningún ingreso. Por este motivo, las deudas económicas se están incrementando. La periodista debe hacer frente a los gastos de su chalet, que no consigue vender. Además ha tenido que recortar gastos de su alto nivel de vida. Ni chófer, ni jardinero y casi ni personal de la limpieza. 

Y encima cuenta con Bigote Arrocet. El chileno le da más problemas que soluciones. Él sigue volcado en sus supuestos negocios que parecen no funcionar. Durante muchos meses al año el humorista desaparece del lado de María Teresa Campos para atender sus compromisos. La matriarca se ha quedado sola en muchos momentos importantes y decisivos de su vida. Sin embargo parece que la presentadora sigue apostando por su relación con Edmundo. Algunos creen que es una unión interesada por ambas partes y otros no entienden como no se separan. 

Más aún tras todos los rumores de crisis que se han escuchado a lo largo de estos últimos años. Los medios de comunicación han tildado a Bigote Arrocet de mujeriego y de infiel. Aunque no ha sido demostrado con pruebas, según cuentan Edmundo Arrocet habría puesto los cuernos a María Teresa Campos y ella sería consciente de estas infidelidades. 

Los colaboradores del espacio están dispuestos a demostrar que el chileno es un "oportunista" y solo "intenta aprovecharse de María Teresa Campos".Según han averiguado este verano los viajes constantes del humorista no son solo por compromisos profesionales, se esconde algo más. ¿Una mujer? 

Al programa vino Gema Serrano, una supuesta amiga íntima del novio de María Teresa. Aunque admite que nunca han tenido relaciones íntimas, la mujer mostró los mensajes que le enviaba constantemente Edmundo. Además se vieron unas fotografías donde esta salía a escondidas del piso de soltero del showman. 

María Teresa Campos y Edmundo Arrocet siempre han tenido una relación extraña. Ni en casa, ni en los hoteles comparten habitación. No duermen juntos nunca. Es decir que la pareja solo se haría compañía. Esta es una de las razones por las que creen que Bigote Arrocet solo buscaría en María Teresa fama para sus proyectos. 

Sergi Ferrer, un reportero de Sálvame, se desplazó a Chile para averiguar los tejemanejes del showman en su país de origen. ¿Es verdad que acude por compromisos profesionales? ¿Se esconde una mujer detrás? El programa se ha saltado la intimidad de las personas y le han puesto una cámara oculta. 

Varios chilenos que fueron grabados en secreto contestaron: “Es un humorista pasado de moda”, “a María Teresa le va a sacar el alma” y “las enamora y las saca la plata”. Son solo algunos de los comentarios. El periodista confiesa que Bigote Arrocet tiene una relación con otra persona. 

Edmundo Arrocet con una mujer

Allí se topó con una persona que era camarera de un bar al que acudía Edmundo Arrocet en Chile. Según la empleada, el humorista intentó de forma insistente intimar con ella. "Entablé una conversación con él y me contó que vivía en España, que necesitaba escapar de la rutina y que estaba soltero", comenzó a relatar la camarera, quién no ha querido revelar ni su rostro ni su nombre. 

"Estaba coqueteando, me empezó a tocar la mano, a insistir en que le diera mi número de teléfono". "Yo disimuladamente intentaba apartarme lo que más podía de ahí porque no quería que pasará algo más allá. Yo solo estaba siendo amable con él y él insistía en tocarme la mano, el brazo, me preguntó qué hacía después del trabajo, si quería salir con él a tomar una copa, ir a bailar, pasar el rato", continuó relatando la camarera. "Me dijo que se estaba quedando con un familiar allí pero si quería pasar un buen rato con él, podía ir a reservar en un hotel una habitación para nosotros dos". 

 

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