María Patiño rompe a llorar en pleno directo de Sálvame

María Patiño rompe a llorar en 'Sálvame' al ver que su amiga Mila Ximénez se siente defraudada por su actitud

Mila Ximénez y María Patiño
Mila Ximénez y María Patiño

El conflicto entre Jorge Javier Vázquez y María Teresa Campos se ha cobrado varias víctimas, entre ellas todas las integrantes del clan Campos, Terelu Campos, Carmen Borrego y Alejandra Rubio. Pero también a algunos colaboradores de ‘Sálvame’, como Mila Ximénez, que por dar su opinión se ha enfrentado a su compañera María Patiño. La sevillana recibió unos audios de la calle que le hicieron estallar y casi abandonar el programa.

“Parece ser que ella cree que ayer la llamé cobarde. Yo no llamé cobarde a nadie. Dije que hay ciertas jerarquías y que hay enfrentamientos donde no nos exponemos”, explicaba Mila. La periodista se encontró mal tras recibir la contestación de su compañera. “Me está dando un chungo… Respiraré cuando me salga del mismísimo… Respiro, respiro. Mucho peor que antes, pero sigo respirando”, continuo. “Convertimos esto en nuestras vidas. Y estamos hablando de un tema que no tiene nada que ver. El tema de las Campos al final se olvida. Al final estallamos las bombas los unos contra los otros. Es que no tiene ningún sentido”.

María Patiño se ha roto al ver que su amiga se sintió defraudada con ella. “Le he pedido disculpas a Mila”, anunciaba, nada más comenzar su discurso. “Lo único que me molesta es que se dé una mala imagen profesional mía. Me da miedo incluso no tener trabajo, me da pánico. Es una obsesión desde que era muy jovencita. Los lunes dejé de ver el diario porque el fin de semana al estar tan implicada en ‘Socialité’ entiendo que tengo exceso de información y a veces soy muy insolente. Y con ayuda de la persona que me aconseja decidí los lunes no verlo”, detallaba Patiño.

Fotografía: María Patiño rompe a llorar en pleno directo de Sálvame

“No mando mensajes para desestabilizar a nadie. Si se siente decepcionada… No sé por qué. Ella lo dice. Yo me fustigo demasiado. Este fin de semana ha sido importante por cosas personales y ayer tenía que haberla llamado por la noche o por la mañana”, subrayaba. “Soy muy autocrítica y me miro al espejo todos los días, me machaco y soy muy consciente de cuando hago las cosas mal. Soy una persona que no me suelo quejar, pero también tengo mis problemas. Se supone que soy fuerte, ambiciosa… Soy muy responsable con mi trabajo. Es difícil ser colaboradora, presentadora… Para mí ha sido difícil y he hablado con los jefes. Mi implicación no ha sido igual cuando presento que cuando me siento como colaboradora”.

A María Patiño se le ponían los ojos vidriosos y caía alguna lágrima por su rostro. Dejaba claro que no quería ningún enfrentamiento con Mila Ximénez. “Respecto a lo de ayer lo único que le puedo decir a Mila es que me disculpe y que no se hagan las cosas durante el directo. Me molestó que me llamase cobarde y me molestó que diga que tengo una cosa personal con Terelu porque jamás he tenido algo personal con Terelu”.

“La quiero mucho, pero nunca me he planteado que pase nada negativo», reconocía, sin poder reprimir el llanto. «Sé que hay cosas que tengo que hacer mejor. En un programa de televisión no se pueden mandar mensajes para desestabilizar a nadie. Siento que siempre por algún lado defraudo a alguien. No tengo nada que reclamarle ni que reprocharle, pero hablaré con ella».

“¿Qué es lo que más te ha molestado?», le preguntaba Jorge Javier. «Que no tengo empatía», respondía Patiño. «No tengo que pedir perdón por hablar en un plató. Por las formas parece que se me va mucho la boca, pero mido muchas las palabras. Soy muy contundente, pero no me considero prepotente». El catalán le hacía otra pregunta: «¿Cada vez más alejada de tus compañeros?». Ésta contestaba: «He decidido cuidarme y sabes de lo que estoy hablando. Pero eso forma parte de mi vida personal. Tengo que hacerlo por muchas cosas porque me tengo que centrar en lo que tengo que centrar. No vengo aquí a putear a Mila, aunque se sintiera estupendamente».

Mila Ximénez estaba muy al tanto de las declaraciones de su amiga y no podía evitar también derrumbarse al escucharla. «Me rompe verla así, no puedo verla destrozada. La quiero muchísimo. Parece que le reprocho que trabaje. No me compensa verla así», decía. También reconocía que están distanciadas. «Estamos alejadas. Lo único que me preocupa es que esté bien. No me gusta verla así. Pesé que venía más peleona».