Ludopatía y ruina. La infanta Elena no lo ha contado nunca, pero lo sabe toda Europa

stop

Los problemas que llegan a Zarzuela y dejan a más de uno con la boca abierta

Infanta Elena | EFE

01 de junio de 2020 (13:05 CET)

Los últimos meses, o incluso años, el panorama en la monarquía española ha estado movidita. Juan Carlos I ha quedado señalado por su hijo Felipe VI tras el escándalo de los 100 millones de euros que publicó el diario The Telegraph. Esas comisiones presuntamente cobradas por el emérito del gobierno de Arabia Saudí tras lo cual Felipe VI retiró la asignación a su padre y renunció a su herencia.

Un asunto que, además, también habría alejado a Sofía completamente de su marido. Cuentan fuentes cercanas a Zarzuela que la emérita no lo quiere ni ver.

Líos familiares

Una situación que se suma al alejamiento de la infanta Cristina de la casa real, después de que esta apoyara a su marido en el escándalo del caso Nóos. Un episodio que también alejó a la infanta Elena de Palacio, pues esta apoya a Cristina en su ‘perdón’ a Urdangarín.

Infantas Elena y Cristina

Y todo ello mientras, según cuentan periodistas como Jaime Peñafiel o Pilar Eyre, la reina Letizia presiona a Felipe para que no vuelva a permitir que se acerquen a la casa real.

Pero la familia real española no es el único clan monárquico que sufre de escándalos. Atención al que cuentan de la de Bélgica. Concretamente, de Marie-Christine de Bélgica y de su marido, Jean-Paul Gourgues.

Ludopatía y ruina

Marie-Christine de Bélgica es la primera hija de Leopoldo III y la princesa Lilian, hermanastra del rey Alberto II y tía de Felipe de Bélgica. Y como hicieron Meghan Markle y el príncipe Harry, hace 40 años decidió alejarse de su familia. De hecho, siempre reconoció que apoyaba la abolición de la monarquía en Bélgica. Y se marchó a algún lugar de Estados Unidos, donde durante muchos años se desconocido su paradero.

En 2007, el diario Laatste Nieuws la localizó y le hizo una entrevista. Pero tampoco se supo más de ella en los años posteriores. Hasta noviembre de 2019. El medio citado volvió a localizarla y explicó dónde y cómo vive. Y el asunto no ha pasado desapercibido en las caras reales de Europa.

Según Laatste Nieuws, Marie-Christine vive en Sequim, un pueblo de menos de 7.000 habitantes situado en algún lugar del desierto de Washington, Estados Unidos. Allí se encuentra desde 2009, cuando compró una casa valorada en 325.000 dólares junto a su marido. Y todo indicaba que vivían una etapa feliz.

Marie Christine de Bélgica y Jean Paul

Sin embargo, según ha revelado el periodista Mario Daneels, Jean-Paul padece serios problemas de ludopatía. Así lo ha publicado en la revista Story, en un artículo en el que asegura que por culpa de este problema ha perdido buena parte del patrimonio de su mujer. Además, Jean-Paul está fichado por la policía norteamericana, y cuenta el periodista que manipula a su mujer, prohibiéndole que tenga contacto con el resto del mundo.

Cabe decir que Mario Daneels explicó en su momento que ha huida de Marie-Christine hace 40 años se debió a traumas infantiles y a la cuestionable relación que mantenía con sus padres.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad