Las hijas de Enrique Ponce interfieren en la relación con Ana Soria

Enrique Ponce se traslada a Madrid para poder estar más cerca de sus hijas, quiénes actualmente residen con su madre, Paloma Cuevas

Fotografía: Las hijas de Enrique Ponce interfieren en la relación con Ana Soria
Fotografía: Las hijas de Enrique Ponce interfieren en la relación con Ana Soria

Enrique Ponce y Ana Soria muestran su amor en redes sociales. La pareja está muy unida a pesar de las críticas diarias. Durante estos meses han sido los personajes más mediáticos del momento y tras el verano lo siguen siendo tras tantos flecos por cerrar. El torero todavía no ha firmado el divorcio con Paloma Cuevas y tampoco se ha instalado en su nuevo nido de amor junto a la estudiante. La intención de la pareja es vivir en Madrid. Es más, la joven habría trasladado su expediente académico a una universidad de Madrid para terminar la carrera. Éste último curso lo haría de forma online. A Ana Soria le encantaría vivir en la capital.

Además, Enrique Ponce desearía estar cerca de sus hijas pequeñas. Éstas son las que estarían complicando el divorcio y la situación del torero. Paloma Cuevas y su todavía marido mantienen conversaciones casi a diario y una relación cordial por el bien de las niñas. Tienen que acordar cuanto tiempo pasarán con cada uno. Ahora mismo lo más lógico es que vivan con su madre, quién reside en el piso de Pintor Rosales y no tiene que viajar por compromisos profesionales.

Fotografía: Las hijas de Enrique Ponce interfieren en la relación con Ana Soria

El torero quiere con locura a sus hijas y no quiere separarse de ellas bajo ningún concepto. Es lo más importante que le ha pasado en la vida. Debido a sus compromisos profesionales Enrique no quiso ser padre y por eso tardaron en tener a las niñas. El detonante del matrimonio podría haber sido precisamente la paternidad de éste. Casi nunca estaba en casa.

Enrique Ponce no está dispuesto a renunciar a ellas por Ana Soria. A la joven estudiante de derecho, con tan solo 22 años, le tocará hacer de mamá de dos niñas de 8 y 12 años, que perfectamente podrían ser sus hermanas, los fines de semana.