Sofía y Leonor

La princesa Leonor ya sabe cómo las gasta su abuela: así se ha vengado de las amantes de Juan Carlos I

stop

Sofía no es lo que muestra de puertas para fuera

22 de julio de 2020 (14:46 CET)

Son muchas las ocasiones en las que se ha hablado sobre las presuntas amantes del rey emérito don Juan Carlos I. La lista de nombres de ‘amigas especiales’ del padre de Felipe VI es más larga que un día sin pan.

Unos presuntos affaires al margen del matrimonio que nunca parecieron importar a la reina Sofía. La monarca siempre se mostró impasible ante las informaciones, mientras no dejaba de sonreír cuando aparecía en público junto a su marido. Una actitud que en ocasiones ha sido criticada, pues daba a entender que era una mujer sumisa que vivía cautiva bajo la sombra de Juan Carlos.

La princesa Leonor junto a la Reina, sus abuelos paternos y su hermana Sofía

Sofía, una mujer de carácter

Sin embargo, la realidad es otra bien distinta. De puertas para adentro Sofía es una mujer de armas tomar, lejos de la persona obediente y modosita que siempre ha desprendido en este aspecto. Al menos eso es lo que cuenta Pilar Eyre en su último artículo publicado en Lecturas.

Según la cronista especializada en la casa real, Sofía se habría llevado a cabo algunas venganzas contra las presuntas amantes de su marido.

Las venganzas de la reina Sofía

“Si pregunto qué siente la reina por el rey, me contestan: “La indiferencia más absoluta. Esa sonrisa que exhibe en las fotos junto a él se apaga cuando se quedan solos y se va cada uno por su lado”, empieza relatando Eyre.

“Sin embargo, su orgullo sufre con la exhibición pública de sus aventuras. Su relación con Corinna la hirió profundamente. Tanto, que, según se dice, maniobró para que el hijo de Corinna no fuera admitido en un buen colegio en Inglaterra y que las familias aristócratas inglesas le hicieran el vacío”, revela la periodista. “Alexander […] tuvo que ir al final a un prestigioso internado suizo”, añade.

Alexander y Corinna

Y sigue: “A dos damas catalanas no las invitó nunca a las recepciones en el Palacete Albéniz, aunque ambas poseían título. A otra señora de la nobleza alemana la humilló de todas las formas posibles, negándole incluso un amarre en el Club Náutico de Palma. A Marta Gayá intentó que la sociedad mallorquina la marginase, pero ahí se impuso el rey y los deseos de Sofía no se cumplieron”.

Marta Gaya

Incluso explica que a Sofía, cuando Franco todavía estaba vivo, no le gustaba ir a Estoril “porque sospechaba que detrás de cada amiga de la infancia, había una novia (por cierto, con razón la mayoría de las veces)”. La princesa Leonor ya sabe cómo las gasta su abuela.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad