La novia de Kiko Matamoros, Marta López Álamo, se pasea por Madrid en pijama

Marta López Álamo se defiende de las críticas sobre su incultura. La modelo se defiende en sus redes sociales enseñando su cuerpo

Fotografía: La novia de Kiko Matamoros, Marta López Álamo, se pasea por Madrid en pijama
Fotografía: La novia de Kiko Matamoros, Marta López Álamo, se pasea por Madrid en pijama

Marta López vuelve a hablar alto y claro. Cuando empezó su relación con Kiko Matamoros, la modelo quiso dejar claro que era anónima y no quería formar parte del trabajo de su pareja, sin embargo poco a poco rompe su promesa. Hace escasas semanas concedió una entrevista en exclusiva donde se defendía ante las críticas por copiar a Anita Matamoros y ser la causante entre el distanciamiento de Anita Matamoros y Kiko Matamoros.

Recientemente ha tenido que hacer uso de sus redes sociales para defenderse ante aquellos que la tachan de inculta. La de Granada volvió a cometer un fallo mientras realizaba un directo para sus seguidores. Según ella en el mundo hay un total de 80.000 millones de personas, mientras que solo hay 6.000 millones de personas. Las redes sociales se mofaron de ella y aprovecharon para recordarle su participación en el certamen miss donde dijo que quería acabar con el mal.

Marta López Álamo se defiende ante las críticas y muestra que no le importa absolutamente nada.
“Y ahora voy a cultivar mi mente leyendo un libro sobre la población mundial después de haber cultivado mi cuerpo”. La fotografía volvió a desatar las críticas por solo centrarse en su cuerpo. Sin embargo, ella deja claro que eso no quiere decir que no sea una persona culta.

“Otras personas deberían leerse uno de lingüística y expresiones de sarcasmo también”, ha continuado Marta para defenderse de esos comentarios.

Fotografía: La novia de Kiko Matamoros, Marta López Álamo, se pasea por Madrid en pijama

Marta López publicó una nueva fotografía donde aparecía en el lujoso portal en el que residen, en pleno centro de Madrid. Junto al espejo de la entrada enseñaba su último atuendo. Una especie de camisón lencero de color blanco al que ella ha llamado “pijama”. “Cuando te toca salir a hacer recados y vas en pijama”, decía entre risas.