La imagen más triste que la princesa Leonor ha tenido que ver: su abuelo está así en Zarzuela

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La hija del rey Felipe y la reina Letizia y el estado de Juan Carlos I

La princesa Leonor y la infanta Sofía | EFE

10 de junio de 2020 (12:02 CET)

La princesa Leonor y su abuelo, el rey emérito Juan Carlos I, no es que tengan una relación abuelo-nieta muy normal. Entre otras cosas porque, como bien saben los que siguen desde hace ya tiempo el día a día dela actualidad monárquica, Letizia no ha querido que sus hijas se relaciones demasiado con sus suegros. De hecho, con nadie de su familia política.

Y es que la reina no olvida todas las presiones y el juego sucio que intentaron llevar a cabo desde la institución para impedir que ella y Felipe se casaran. De ahí que, ahora que es ella la que tiene el poder, no tenga reparos en distanciarse todo lo que puede se Juan Carlos, Sofía y compañía.

La imagen más triste de Juan Carlos I

Eso sí, por mucho que Letizia no quiera que sus hijas tengan relación con su abuelo, al fin y al cabo viven todos en La Zarzuela. Es cierto que lo hacen en estancias separados y que apenas se ven, pero en alguna que otra ocasión sí que se han cruzado por los pasillos.

Juan Carlos I en silla de ruedas

Y ha sido ahí cuando la futura reina ha visto la imagen más triste de su abuelo: En silla de ruedas. No es ningún secreto que el emérito hace ya años que tiene problemas de movilidad y que ha pasado en varios momentos por las manos de los mejores médicos.

Sin embargo, ahora que está alejado de la vida pública y que encima está viendo como el cerco judicial y mediático se está estrechando cada vez más, su ánimo no es el mejor. No ha sido otra que Pilar Eyre, una de las periodistas mejor informadas de lo que ocurre dentro del palacio, la que ha dejado claro en Lecturas que Juan Carlos I no pasa por su mejor momento.

“Dándose la paradoja de que él, que ha sido rey durante 40 años y uno de los motores de la transición, pueda ser enterrado como un ciudadano cualquiera, mientras que su padre, que no reinó ni un solo día, reposa bajo una losa en la que pone Juan III. ¡No sabe qué va a pasar, y la incertidumbre es lo peor de todo! Se mueve por Zarzuela como alma en pena en silla de ruedas, aunque estos días está más acompañado, ya que se va reincorporando poco a poco todo el personal de la casa”, apunta Eyre.

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