La abuela de Andrea Janeiro, Carmen Bazán, vive sus peores días

Carmen Bazán sale muy poco de casa desde que falleció Humberto Janeiro. Aseguran que estaría pasando una fuerte depresión

Fotografía: La abuela de Andrea Janeiro, Carmen Bazán, vive sus peores días
Fotografía: La abuela de Andrea Janeiro, Carmen Bazán, vive sus peores días

Son tiempos difíciles para los Janeiro. Hace un par de meses despidieron a su primo, a quién querían como un hermano. Hace tan solo un mes, a principios de agosto, les tocó decir adiós a su padre, Humberto Janeiro, quién llevaba meses muy delicado de salud. Una dura pérdida para todos. A pesar de los problemas, se mantuvieron unidos en ese día. La única gran ausencia fue la de Andrea Janeiro.

Ahora es su abuela quién no está pasando por un buen momento de salud. Sin duda, la pérdida de estas dos personas tan importantes para ella, a pesar de estar separada desde hace años de Humberto, le ha sucumbido en una profunda depresión.

Fotografía: La abuela de Andrea Janeiro, Carmen Bazán, vive sus peores días

Según el programa “Sálvame”, Carmen Bazán, matriarca de Ambiciones, no estaría atravesando por sus mejores momentos. Los colaboradores informan que Carmen estaría entrando en una fuerte depresión tras los últimos acontecimientos vividos en la familia. Actualmente se encuentra desanimada y preocupada por la actual crisis sanitaria. Esto hace que ni tan siquiera salga de casa. Ahora mismo es la máxima preocupación de todos sus hijos, quiénes no se separan ni un solo momento de ella. Hacen turnos para visitarla y que no esté ninguna hora sola.

Víctor Janeiro es el único que ha dirigido unas palabras a la prensa. El joven, que espera a su tercer hijo con Beatriz Trapote, se desplazaba hasta una pequeña localidad gaditana donde vive la matriarca. Al ser preguntado por los periodistas revelaba que su madre se encuentra «bien». Y lo repite cada vez que insisten en ello.

Nadie más se ha querido pronunciar al respecto y evitan cualquier pregunta que tenga que ver con Carmen Bazán. Aseguran que está bien y que no sale de casa por precaución. Sin embargo, es algo muy extraño.