Kiko Rivera se hace de oro en Sábado Deluxe

Kiko Rivera concedió una sincera entrevista a 'Sábado Deluxe', donde empezó hablando de sus infidelidades a Irene Rosales pero terminó con sus adicciones

Fotografía: Kiko Rivera se hace de oro en ‘Sábado Deluxe’
Fotografía: Kiko Rivera se hace de oro en ‘Sábado Deluxe’

Kiko Rivera anota un flojo 16,6% de cuota de pantalla en su entrevista para ‘Sábado Deluxe’. Sus infidelidades a Irene Rosales no interesan lo más mínimo ni tampoco la llamada de Isabel Pantoja. Sin embargo si que le beneficia a él. El DJ está sin trabajar actualmente debido a la actual crisis sanitaria. Todos sus bolos programados para 2020 han quedado cancelados y su discoteca Hoyo permanece desde marzo completamente cerrada. Solo vive de los 700 euros del Gobierno y los 800 euros al mes de su mujer.

Por este motivo habría decidido someterse a una entrevista en el ‘Deluxe’. Sus visitas siempre han estado muy bien pagadas. En su llamada, Isabel Pantoja le dejó bien claro que no tendría que haberlo hecho. Mientras ella esté con vida nunca le va a faltar de nada. De esta forma le dejaba claro que si la necesitaba solo tenía que llamarla y decírselo y se plantaba en su casa en «cero coma».

Fuentes cercanas a la productora de ‘Sábado Deluxe’ aseguran al portal Informalia, aseguran que Kiko Rivera podría haber cobrado un total de 25.000 euros por su entrevista.

Fotografía: Kiko Rivera se hace de oro en ‘Sábado Deluxe’

Todo eran rumores, pero finalmente su protagonista reveló aspectos desconocidos y muy oscuros de su pasado. Kiko Rivera reveló en GH DÚO su adicción a las drogas. «Es muy complicado Jorge, pero mira, te voy a ser sincero. No lo he dicho nunca, pero en un determinado momento de mi vida (y de ahí viene gran parte de mi depresión) tuve adicción a las drogas y… lo pasé muy mal», explicó abierto en canal. «Lo digo porque gracias a Dios lo he superado. A base de médicos, a base de psicólogos, a base de lucha, a base de amor…», dijo muy emocionado.

Un año y medio después, Kiko Rivera se sentaba en el ‘Deluxe’ para terminar con los rumores de infidelidad a su pareja, pero también para hablar de nuevo de las drogas y de la depresión, algo que aunque ya está limpio parece que no ha superado. Su dependencia sigue presente y es un auténtico lastre para él porque se ve limitado. «Sigo teniendo dependencia de las drogas. Hay noches que no puedo dormir y hasta lloro. He preferido dejar de trabajar en la noche para no caer en las tentaciones, me cuesta muchísimo. Me han ofrecido drogas mil veces», ha explicado a María Patiño abierto en canal.

Justo cuando estaban hablando de las adicciones a los somníferos de su prima Anabel Pantoja. «Siempre tengo el demonio en el hombro y estoy en alerta roja, ¡siempre!». «He tenido recaídas, varias. Actualmente estoy bien, pero últimamente tengo pensamientos muy malos, como caiga otra vez en eso apaga y vámonos…», ha contado.

Kiko Rivera revelaba que había sido desleal en varias ocasiones a Irene Rosales y aunque ésta le ha perdona en todas las ocasiones, muchas veces han puesto en jaque al matrimonio hasta el punto terminar la relación. «Me siento muy mal por ello, el único culpable soy yo. Cómo no voy a valorar a Irene, si me ha dado todo”. Todo ocurrió cuando Irene estaba volcada en el cuidado de su madre.

«He sido desleal a mi mujer muchas veces bajo los efectos de las drogas», ha dicho Kiko Rivera, que ha confesado que ha tenido algún gran bache con su mujer. «Soy una persona complicada, que a veces ni me quiero… Mi vida no es ninguna fiesta. Algo tengo, por algo viene. Estoy en un momento muy jodido. Estoy en el subsuelo, en el puñetero subsuelo. No se merece que piense así, yo sí que estoy hundido», ha contado logrando contenerse pero contundente.

Kiko Rivera ha reconocido que necesita ayuda. «Estoy triste, decepcionado y no soy feliz con lo que conseguido en mi trabajo. Me siento defraudado, un inútil». Y no ha tenido problema en reconocer, demoledor: «Si Irene no estuviese a mi lado igual no estaría vivo».

“Estoy en un momento de mi vida muy jodido”. Incidía en que quizás forme parte de un largo proceso de recuperación. “Debería ir a un psicólogo. Tengo tanto miedo y eso viene por algo. Estoy triste”. También ha recalcado que Irene es uno de los principales pilares de su vida y su mejor apoyo: “Si pierdo a mi mujer ahora, no sé qué sería de mí”. 

“No estoy bien, pero me voy a recuperar, dalo por hecho”, ha afirmado rotundo. Kiko ha explicado que su vida real dista mucho de lo que la gente imagina. “Mi vida no es una fiesta”. Incluso hoy continúa teniendo dependencia de las drogas: “Hay noches que no puedo dormir”. Su estado de ánimo no es bueno y no está conforme con sus metas. “No me siento bien. Me falta algo. No sé qué es”.