“Kiko Rivera ha vuelto a recaer”. La cuarentena saca lo peor. Irene Rosales muy preocupada

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El DJ y cantante, hijo de Isabel Pantoja, está viviendo una dura situación debido al confinamiento

Kiko Rivera en GH DÚO

18 de marzo de 2020 (16:03 CET)

Kiko Rivera estuvo estas últimas semanas, antes del coronavirus, de promoción por los diversos espacios de Telecinco. Viva la vida, El programa de Ana Rosa o Sálvame. En todos ellos canta su último single que está arrasando en todo el país, Tuboescape. Después se sienta en el sofá con los colaboradores y habla distendidamente de algunos aspectos de su vida. A pesar de ello se nota que actualmente Isabel Pantoja es la reina de Mediaset. Todos aplauden al DJ.

Donde más se sinceró el cantante fue en el programa de Emma García. Allí recordó su duro episodio que ya narró en GH DÚO. "El mayor error de mi vida fue entrar en el mundo de las drogas" confesaba sin ningún ápice de duda. El joven ha destacado el apoyo de su mujer, Irene Rosales, y de su madre, Isabel Pantoja. Sin ellas reconoce que no hubiese sido posible salir de ese agujero. 

Kiko Rivera e Irene Rosales

El cantante se siente muy avergonzado y arrepentido por todo lo que pasó y lo que hizo pasar a los suyos, sin embargo no se considera "culpable" ya que fue una etapa que pasó por las circunstancias y el entorno de ese momento. También era joven...". Lo peor fue la ajetreada vida nocturna del hijo de Isabel Pantoja. Lo necesitaba para aguantar su ritmo de vida. 

Emma García se emocionó y le recordó el momento en el que confesó su adicción en GH DÚO. "Consumía hachís y marihuana todos los días, y también cocaína. Para mí ir a trabajar era pegarme una fiesta, no rendía en mi trabajo, no daba lo que tenía que dar" explicó. "Veía que no podía aguantar el ritmo y entonces empecé a consumir estupefacientes para permanecer despierto y poder trabajar" añadió. "Contarlo fue quitarme un gran peso de la mochila" aseguró el Dj al tiempo que su mujer añadía que "también me liberé porque para mí es duro que se insinúen cosas".

Ahora Kiko Rivera es un hombre nuevo. La vida le sonríe en todos los sentidos. Eso sí, no fue su única adicción. Otra de ellas podría estar regresando tras estar confinado tantos días en casa. 

Kiko Rivera y Anabel Pantoja han tenido que reconocer el problema que les hace engordar con tanta facilidad desde siempre, algo que siempre le ha dado algo de vergüenza confesar al hijo de Isabel Pantoja.

La excusa siempre pareció ser el ansiedad. Así lo reconocía Kiko Rivera: "Tanto ella como yo somos muy comilones, y cuando tenemos emociones muy fuertes y nos ataca la ansiedad, nos da por comer. Mi prima es muy divertida, aunque también muy dramática e intensa".

Esos atracones ha provocado que su peso haya subido nuevamente de manera muy clara, algo que ha hecho que su pareja Irene Rosales comience a controlar de una manera más severa.

Irene Rosales ha reconocido que por las noches tiene que tener controlado a Kiko Rivera, ya que suele levantarse por las noches a comer, algo que impide que cualquiera de las dietas que empiece acabe bien.​

La novia de Kiko Rivera le sigue cuando se despierta y ya ha tenido que cerrarle la nevera en alguna que otra ocasión para que el hijo de la tonadillera no rompa su dieta de nuevo.

 

 

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