Jorge Javier Vázquez irreconocible en su primer día de televisión en TVE

Jorge Javier Vázquez dio sus primeros pasos en televisión a finales de los 80. Entonces solo era un colaborador que soñaba con presentar programas de corazón de notable éxito

Jorge Javier Vázquez
Jorge Javier Vázquez

Jorge Javier Vázquez tiene una dilatada carrera en los medios de comunicación, aunque sus mayores logros los ha conseguido en una única cadena, Telecinco. Desde que se puso al frente de ‘Aquí hay tomate’ junto a Carmen Alcayde, su fama fue en ascenso. Los espectadores estaban encantados con su ácido humor y su manera de hacer televisión. Tras la retirada del formato, Paolo Vasile no tardó en estrechar relaciones con él y ofrecerle el programa de su vida. En 2009 cogió las riendas de ‘Sálvame’ hasta hoy. No obstante, entre tanto se ha ocupado de casi todos los realities de Telecinco, especialmente con famosos. ‘Supervivientes’, GH VIP’, ‘GH DÚO’, entre otros.

Jorge Javier Vázquez es un sello seguro. Es el presentador que más dinero ingresa de la televisión y uno de los mejor valorados. Es el Messi de Mediaset. La televisión no sería la misma sin él, aunque anuncia que su retirada está cada vez más cerca.

La gran oportunidad se la dio Antena 3, aquella cadena a la que ahora llama «la triste». En aquel entonces Ana Rosa Quintana era la reina de las mañanas de la cadena rival y Vázquez empezó a trabajar con ella en la sección extra de corazón. Ha recibido numerosos premios como mejor presentador, aunque ahora está muy volcado con su faceta interpretativa en el teatro.

El catalán trabajó en la revista Pronto y también hizo alguna colaboración esporádica en programas como 3X4, en TVE del circuito catalán. Un programa que se estrenó en abril de 1987 y contaba con la presencia de Julia Otero. Se emitía de lunes a viernes de 13:30 a 14:30 en la 1.

Jorge Javier Vázquez realizó alguna entrevista y aún existe alguna fotografía de aquella época. Apenas se le reconoce. Es un jovenzuelo periodista con aspiraciones a convertirse en presentador de programas del corazón, siempre le apasionaron. Lo consiguió.

En la imagen, ya con un tono sepia, se le puede ver un gran parecido a su difunto padre. Aquel que no veía con buenos ojos que trabajara en los medios de comunicación y que tampoco le apasionó que le dijese que su hijo era gay.