“Ha llegado drogada a trabajar”. Kiko Hernández no lo cuenta en Sálvame (pero sale a la luz)

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Una de las artistas de más reconocido prestigio en el mundo del cine tuvo que hacer una parón en un rodaje al afrontar uno de sus momentos más duros

Kiko Hernández

13 de noviembre de 2019 (16:18 CET)

En Sálvame siempre se habla de la vida privada de muchos rostros televisivos, especialmente si pertenecen al grupo de comunicación. El programa se nutre en gran medida de contenidos de los realities estrella de la cadena, como GH VIP o Supervivientes. En algunas ocasiones llegan a hablar de otros rostros más influyentes como pueden ser políticos, cantante o deportistas de élite. Incluso cuando se han hablado de temas tan mediáticos y espinosos a la vez han creado una mesa de debate con "especialistas".

Sin embargo los espectadores se quejan al defensor de la audiencia de que no se hablen de temas más sociales o simplemente de que se proteja a algunos rostros. Uno de ellos podría ser perfectamente Melanie Griffith. La actriz ha hecho un relato escalofriante de su vida, pero colaboradores como Kiko Hernández, que ya sabía algo de ello, han preferido guardar silencio. El pasado siempre termina saliendo a la luz. La cadena no habla de este tema por la gran relación que existe entre el grupo de comunicación y Antonio Banderas, ex de Melanie. 

Melanie Griffith

La actriz ha escrito un libro, La vida no es todo, en homenaje al director de cine Michael Nichols, y en éste relata uno de los episodios de su vida más duros. Precisamente lo vivió al lado de Nichols. Cuando éste dirigía la película Armas de mujer, donde ella era una de las protagonistas. 

"Hubo muchas cosas que hice en ese film que no estuvieron bien", reconoce, haciendo referencia al suceso que le hizo darse cuenta que necesitaba ayuda profesional. "Fue a finales de los ochenta. Había muchas fiestas en Nueva York, mucha cocaína, muchas tentaciones, y yo no estaba bien. Vivía diariamente en un mundo de excesos; y hubo un día en que llegué al set realmente fuera de mí", continúa diciendo.

Llevaba un estilo de vida que para nada era el adecuado. La actriz llegaba drogada a trabajar, reconoció el director. Por eso motivo la obligó a ausentarse del set de rodaje. "A la mañana siguiente el productor Douglas Wick me llevó a desayunar y me dijo: 'Vas a pagar la última noche del alquiler del estudio de tu bolsillo, que nos costó 80 mil dólares'. Querían llamar mi atención y realmente lo hicieron. Fue una experiencia muy humillante y vergonzosa, pero aprendí mucho de ella", explica.

Dos semanas después se dio cuenta del grave problema y empezó la rehabilitación con ayuda de profesionales. 



 

 

 

 
 

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