Kiko Rivera confiesa su adicción a las drogas

GH DÚO o el otro secreto de Kiko Rivera que deja a María Jesús Ruiz, Yleina, Fortu, Carolina Sobe y compañía con la boca abierta

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Kiko Rivera sorprende a sus compañeros de GH DÚO con un nuevo secreto

17 de enero de 2019 (12:33 CET)

Toda la atención mediática se centra en Kiko Rivera. Si en la anterior edición la gran protagonista fue Isa Pantoja, ahora es el turno de su hermano. El mimado de Telecinco. El pasado martes 15 de enero en el primer GH DÚO: Límite 48 horas, ante la atónita mirada de Jorge Javier Vázquez, el hijo de la tonadillera confesó su gran adicción. Un rumor que corría por los pasillos de Mediaset. El DJ estuvo enganchado a las drogas. Habitualmente consumía cocaína, hachís y marihuana. Le costó dejarlo pero finalmente lo consiguió y ahora quiere ser un claro ejemplo para muchas personas que pasan por la misma situación. En aquel momento Rivera se ganó el corazón de los espectadores aunque no sorprendió porque estas declaraciones estaban más que previstas, tal y como anunciaban algunos seguidores en las redes. 

Esta claro que Kiko Rivera les está dando bastantes alegrías al programa. Ambos se necesitan. Él para hacer frente a sus deudas y la cadena para conseguir audiencia. Las cámaras graban cualquier movimiento las 24 horas del día y pillaron una sorprendente conversación entre el hermano de Chabelita y Fortu. El concursante volvió a dejar con la boca abierta a sus compañeros y a los espectadores con un nuevo secreto. 

Kiko Rivera bulto en el estómago

Mientras desayunaban, Kiko Rivera y Fortu comentaban sus experiencias con las operaciones de estómago. Un paso por quirófano que al concursante le dejó como nuevo y cambió su figura radicalmente. Sin embargo, someterse a este tipo de operaciones le hizo cambiar su dieta alimenticia. “Yo antes me podía desayunar un bocata de lomo con queso o uno de panceta”, contaba Kiko a Fortu. Ahora el DJ tiene que hacer muchas comidas y digerirlas muy despacio porque dentro de su cuerpo le han conectado un aparato que le cierra el esófago

“A mí me han puesto una banda gástrica. Para que os hagáis la idea, me han puesto un aparato que es como un punto de acceso, una cuerda que va atada y que me cierra el esófago”, explicó. Se levantó la camiseta y se le pudo ver un bulto con el que el médico puede activar el mecanismo. Pero sus primeros días fueron horribles. La primera vez que comió no pasaba la comida y lo peor que hizo fue beber agua. Y no por que Kiko Rivera sea alérgico al agua. Ahora ingiere líquido y después come. 

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