Felipe VI y el vuelo Madrid-Nueva York en el que pasó esto en el lavabo con ella

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La escena que desata unos rumores muy peligrosos

La Reina Letizia con Felipe VI y sus hijas en Mallorca

16 de febrero de 2020 (13:22 CET)

La Reina Letizia es una de esas mujeres a las que no les gusta que les digan lo que deben hacer. Le molesta incluso que le diseñen la agenda como mujer del Rey de España Felipe VI. No le gustan los compromisos institucionales. Preferiría hacer la suya, sin todos los focos situados sobre su cabeza.

Por eso de vez en cuando le gusta desconectar. Hacer alguna escapada sola o con quien le apetezca, sin que nadie esté encima suyo dándose la brasa con protocolos e historias similares.

Escapada de chicas

Por ejemplo, el pasado verano se marchó de fin de semana de chicas con sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía. Las tres se fueron a Nueva York, a disfrutar de las calles de la Gran Manzana, lejos de los affaires de la Casa Real.

La Reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía | EFE

Aunque para escapa sonada de Letizia a NY, la que cuenta Jaime Peñafiel en su último libro, Anécdotas de Oro. El cronista de la monarquía relata un episodio que ha levantado algunas sospechas.

El otro viaje a Nueva York

Resulta que Letizia viajó a Nueva York en 2012. Y lo hizo en un avión en el que estaba el pintor Cristóbal Toral. En un momento del viaje, Toral se levanta al baño y al volver pilla a Letizia, a la que había conocido días antes en una recepción en la embajada de España en la ONU. Pero Cristobal no estaba convencido de si era ella, con lo que al rato volvió a ir al lavabo, corroborando que, efectivamente, era Letizia.

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"Creyó que aquella señora, sentada en la primera fila y que se cubría el rostro con ambas manos, era ella. Pero el hecho de taparse la cara le hizo dudar. Cuando regresó de nuevo, ella, al verle, no sólo volvió a cubrirse, sino que dirigió el rostro hacia la ventanilla".

Pero la monarca, que lo vio la primera vez, se tapó la cara con las manos rápidamente. Un gesto que repitió en la segunda ocasión, en la que además se puso a mirar por la ventanilla.

Que Letizia no tuviera ganas de saludar, es comprensible. Pero se sospecha que se estuviera escondiendo por algo en particular, que podría ser el hecho de que, como señala Peñafiel, iba con un “acompañante”. Y no sería Felipe VI.

Algo que se puede comprobar en las preguntas que considera Peñafiel que debió hacerse Toral al ver la estampa: "¿Por qué me negáis el saludo?, ¿por qué os tapáis? Si me hubiera pedido no decir nada, nada hubiera dicho. ¿Por qué tanto misterio?. Toral no es un paparazzi, sino un artista a quién poco le importaba que ella viajara sola o en compañía a Nueva York".

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