Estremecedor. Mila Ximénez no cuenta esto (y si lo lees vas a llorar)

La colaboradora de Sálvame decide no acudir a su puesto de trabajo y confinarse en casa

Fotografía: Estremecedor. Mila Ximénez no cuenta esto (y si lo lees vas a llorar)
Fotografía: Estremecedor. Mila Ximénez no cuenta esto (y si lo lees vas a llorar)

Los colaboradores de Sálvame como Mila Ximénez, María Patiño, Gema López o Belén Esteban han tomado la decisión de no asistir al programa durante estas semanas de confinamiento. Otros como Kiko Matamoros siguen siendo fieles al formato. El equipo del programa ha dejado de lado las noticias del corazón, en buena parte, para dedicar las primeras horas del espacio al coronavirus, el tema más importante de estos días. 

sintechoJorge Javier Vázquez y el equipo de especialistas habló de las personas sintecho, las más perjudicadas de esta situación. Estas viven en la calle y se encuentran totalmente desprotegidas. El Gobierno ha puesto medidas para ello y se han habilitado algunos espacios para que duerman a cubierto. Muchas personas sin hogar podrían morir en las próximas semanas por coronavirus. 

Sin duda en la calle uno se encuentra con testimonios desgarradores. Es el caso de Germán, un hombre colombiano sin recursos de sesenta y cinco años de edad que ve esta pandemia mundial como el menor de sus problemas, según informa Público. 

El hombre ha hablado con los medios de comunicación y ha explicado su historia. Ha pasado por varios empleos durante toda su vida: vendedor de libros, taxista, instalador de gas…Pero ninguno de ellos le ha dado la oportunidad que necesitaba. Ha estado en muchos países y en todos ellos ha encontrado trabajo, nunca le ha faltado. «En el norte de Suecia, a ocho horas en bus de Estocolmo. Allí trabajé en una agencia de empleo, en un supermercado, en una ebanistería y en un taller de reparación de bicicletas».

Germán decidió dejar todo eso atrás para mudarse en España en busca de salud. «Un día resbalé en una calle helada, me caí y me fracturé la columna vertebral. Las ayudas que me daban no me alcanzaban para pagar el tratamiento médico, pero los dolores seguían. Por eso me salgo a España a buscar salud. Y aquí la estoy encontrando», sentenciaba.

Ahora los ingresos del hombre son escasos, a pocas penas puede pagar el billete de transporte. Por este motivo se instala siempre al lado de un hospital.  «Ojalá me coja un coronavirus y me tengan que sacar del banco y llevarme a un hospital. Yo sé que me moriría, pero ojalá se me venga rápido. Y que me muera. Y que así se den cuenta de la discriminación y el racismo que sufro». Unas palabras desgarradoras que han dejado sin habla a muchas personas rotas de dolor, como Mila Ximénez.