“Es la ciudad de la cocaína” Kiko Rivera salió, pero “muchos están cayendo”

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El hijo de Isabel Pantoja confesó en GH DÚO su adicción a las drogas

Kiko Rivera hundido en el confesionario

30 de agosto de 2019 (12:16 CET)

La vida de Kiko Rivera dio un giro de 360 grados y en parte es gracias a su mujer Irene Rosales quién le aportó estabilidad. El DJ formó una familia y al nacer las dos hijas que tienen en común centró la cabeza. Como cualquier joven disfrutó de la vida. Aunque ahora esté muy arrepentido de su pasado ha sabido ponerle solución y salir de un profundo pozo. El hijo de Isabel Pantoja dejó a todos los espectadores helados y emocionados tras su sorprendente declaración en GH DÚO.

Se rumoreaba durante años en los principales medios de comunicación, pero Kiko Rivera nunca había confesado en primera persona su adicción a las drogas. El mundo de la noche casi puede con él, pero consiguió salir. Precisamente de sustancias adictivas va la historia de hoy y para ello hay que situarse en Ámsterdam, donde no hay barreras para ellas. 

barrio rojo

La droga campa a sus anchas por las calles de la ciudad holandesa. Un negocio que mueve millones de euros y que no compensa parar. Veinte grupos se pasean por Ámsterdam vendiendo droga. Solo cinco jefes controlan toda la red. Así lo afirma un durísimo informe encargado por el Ayuntamiento de la capital holandesa, que critica “el conocimiento fragmentado por parte de policía y autoridades de las redes criminales, los barrios donde operan y los correos humanos que utilizan, de consecuencias desastrosas para la ciudad”. 

El uso anual de cocaína en Ámsterdam suma un total de 75 millones de euros. Femke Halsema, la alcaldesa, ha señalado que “clarifica los peligros que comportan los delitos derivados de la droga para la seguridad, el mercado inmobiliario y la economía”. En una nota remitida al Ayuntamiento, ha anunciado además su intención de “trabajar de forma más estrecha con el Gobierno y otros Consistorios”. El sindicato señaló que el país "presentaba los rasgos de un narcoestado". 

Según cuentan varios testigos, prima la sensación de que es mejor no combatir las drogas “y el hecho de que no reciban muchas denuncias relativas a la actividad de traficantes y correos de la droga”. 

Añaden además que el dinero obtenido por los criminales juega un papel importante en la ciudad. “Lo blanquean en el mercado inmobiliario, en comercios dudosos, emplean una violencia extrema y utilizan a menores cada vez más pequeños para hacer recados. Hay un ejército de jóvenes que vive a la sombra de una economía en la sombra”. Y hay familias y comunidades enteras, “que han perdido la noción de lo que es una sociedad ordenada”, afirman. "Muchos están cayendo", aseguran. 

 

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