El truco para conservar más las verduras (y también la fruta)

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Una recomendación muy importante

verduras

17 de abril de 2020 (10:51 CET)

Tanto las verduras como las frutas son alimentos indispensables en nuestro día a día. La única desventaja que pueden llegar a tener se relaciona con su conservación. Y es que en situaciones críticas como la actual, salir de casa en cualquier instante no es una opción. Por esta razón, te mostramos el truco para alargar la vida de los alimentos antes mencionados. 

Es un error considerar que todas las verduras y frutas se conservan mejor en la nevera a bajas temperaturas. Lo cierto es que hay un lugar adecuado para cada elemento. 

Comenzaremos por los alimentos que es preferible dejar fuera de la nevera. Considerando la reacción que pueden tener algunos a la humedad, además de la pérdida en la intensidad de su sabor, se recomienda dejar en la despensa a la cebolla, ajo, melón, sandía, tomate y cítricos. En la mencionada despensa se podrá aprovechar la mejor versión de cada una de estas opciones. 

Para la contraparte debemos seguir una recomendación de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Establecen que sin falta deben ir en la nevera lo siguientes: judías verdes, endivias, brócoli, coles de Bruselas, zanahorias, apio, especias, lechuga, remolacha y repollo (Verduras); cerezas, fruta cortada, uvas, frambuesas, fresas, higos, manzanas, albaricoques, moras y arándanos (Frutas). Claro que la lista sigue, pero esta es una base que sirve de guía. 

nevera

Ubicación de verduras y frutas

La ubicación de las verduras y frutas dentro de la nevera es una de las claves para no afectarlos. Los cajones de la nevera deben ser utilizados para evitar temperaturas inferiores a los cero grados centígrados. De lo contrario, el frío excesivo dañará el producto.  

En primer lugar, la OCU recomienda que se guarden los alimentos en bolsas de plástico con agujeros, de modo que puedan transpirar. Seguidamente, debe existir separación suficiente entre cada producto, de tal manera que no se afecten mutuamente. Beatriz Buitrón lo explicó para un medio español: «Los alimentos crudos pueden contener microorganismos patógenos como la Salmonella o la Listeria, entre otros. Durante el cocinado se destruyen esas bacterias, por lo que si un alimento crudo entra en contacto con otro cocinado se produce una contaminación cruzada». 

Por último, se deben identificar los alimentos que promueven la maduración de otros con la expulsión del etileno. 

Siguiendo el camino marcado, tus frutas y verduras estarán en mejores condiciones por un mayor lapso de tiempo.

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