Juan Carlos I funeral Pilar

El secreto de cama más gordo que Juan Carlos I guarda de uno de sus hijos

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Lo que solo conocen los más allegados

19 de junio de 2020 (13:31 CET)

Recientemente Pilar Eyre le dedicó a la infanta Elena el artículo que publica en el blog de la revista Lecturas. Y no es que la dejara muy bien que digamos. La cronista repasa algunos de los capítulos más oscuros de su vida.

Por ejemplo, habló de la razón por la cual Elena no ha sido reina de España y sí en cambio su hermano pequeño Felipe VI. En este sentido, la Constitución señale que el sucesor de la Corona debe ser un hombre. Pero Eyre apela a otras razones. Concretamente, a unas palabras que habría dicho el rey emérito Juan Carlos I sobre su hija.

Infanta Elena | EFE

Juan Carlos I sentencia a la infanta Elena

“Fue el propio rey el que insistió a los ponentes de la Constitución para que se precisara que el heredero debía ser varón porque, según dijo: “Mi hija mayor no está en condiciones de reinar’, señalando a Elena de por vida con esta frase demoledora, achacándole algún problema. Su abuela decía: ‘La niña tiene el mismo problema que yo, es demasiado grandota y nunca será muy buena’”, revela la cronista.

Por otro lado, también trata asuntos relacionados con su matrimonio con Jaime de Marichalar. Y pone en duda que se casara por amor. “Jaime Marichalar pertenecía a la pequeña nobleza castellana, era un empleado de banca sin un duro, “bisutería fina”.  Elena nunca se ha sentido a gusto, pues lo suyo es el ambiente rural de cacerías, caballos y fuego en la chimenea", explica Eyre.

Un tema, el de su relación-separación de Marichalar que ha vuelto a tocar en su último artículo. Más concretamente, a lo que ha hecho Elena después de la ruptura. Una información que hasta ahora solo sabían sus más cercanos y familiares directos como Juan Carlos y Sofía. Según Eyre, la infanta no ha vuelto a compartir nada con ningún otro hombre.

Jaime d eMarichalar y la infanta Elena

El secreto que guardan los allegados de la infanta Elena

“’Elena hubiera sido feliz haciéndose monja’, me comenta una persona que ha estado muy cerca de ella. Desde su separación, lleva una vida monacal y no ha conocido varón, algo consecuente con su forma de pensar, ya que delante de los ojos de Dios sigue casada con Marichalar”, señala la cronista especializada en la casa real.

“Es tan severa en sus juicios como su madre, pero mientras Sofía cultiva una religiosidad difusa y algo estrambótica, en la que se mezclan lo católico onda integrista, lo ortodoxo, lo budista, las enseñanzas indias del gurú Mahadevi e incluso la teosofía de madame Blavatsky, que cree en la reencarnación y la trasmigración de las almas, Elena es católica a machamartillo. El único hombre de su vida es su padre. ‘Hola, papá, ¿cómo estás?’. ‘Muy bien, chiquitina’, concluye Pilar.

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