leonor y letizia

El escolta de Leonor la lía (y muy gorda) haciendo esto en una fiesta infantil del cole

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La princesa, hija de Felipe VI y Letizia, harta a los padres de sus compañeros

07 de marzo de 2020 (10:32 CET)

El libro Letizia, la reina Impaciente del periodista Leonardo Faccio está desvelando aspectos desconocidos de la familia Real, especialmente de la reina. Una biografía de lo más polémica, donde la mujer de Felipe VI no queda en muy buen lugar al desvelarse sus manías. La única gran esperanza son sus hijas Leonor y Sofía, con quién tiene muy buena relación e intenta hacerlas a su imagen y semejanza. Se cuenta que "cada día Letizia se levanta a las 6:15, luego desayuna con sus hijas".

Leonor, Sofía y Letizia

La reina Letizia quiere que las niñas aprendan y sean un gran futuro para el país. Por este motivo siempre las lleva a raya y las riñe si es necesario. Se ha visto a la asturiana enfadada con sus hijas en numerosos actos públicos. Letizia es perfeccionista y no quiere que nada falle. "La reina reprende a las niñas en los actos oficiales, las reprende con el dedo en alto cuando no guardan silencio o no juntan las piernas al tomar asiento".

Letizia pone una serie de normas siempre que aparecen Leonor y Sofía en escena. Como por ejemplo que no se pueden hacer fotografías siempre que las pequeñas estén delante. "En la Cabalgata de los Reyes Magos al ver que una mujer fotografiaba a sus hijas la reina cruzó la calle para pedirle que no usara la cámara. Otro día en una fiesta infantil uno de sus escoltas exigió a otra mujer que borrara las fotos que le había tomado a sus hijas sin pedirle permiso".

Precisamente es en las fiestas de cumpleaños de los compañeros de Leonor y Sofía donde hay más problemas y se sienten diferentes. Letizia siempre ha querido preservar la intimidad de sus hijas y por este motivo siempre acuden con escolta, como también son estos mismos los que controlan que nadie les haga una fotografía a las niñas y si eso sucede inmediatamente se las piden borrar. Las mamás de los demás niños están hartos de este excesivo control y por este motivo deciden no invitar a las niñas a ningún sitio. 

El control enfermizo preocupa la abuela y la tía de Letizia que le dicen al autor del libro "Ay pobres, qué vida. Las niñas tienen que hacer cosas propias de su estatus y su madre intenta evitarlo". Las pequeñas, especialmente Leonor, ya tienen un papel muy importante en la monarquía y se han dado de cruces con la realidad cuando han acudido a un acto público. Muchos desplantes y silbidos, más allás de todas aquellas personas que las quieren con devoción. 

 

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