El embarazo (y es un niño) que la infanta Elena cuenta en privado. Y es la bomba del año

La noticia que corre como la pólvora en Zarzuela y corta alguna cabeza

Fotografía: El embarazo (y es un niño) que la infanta Elena cuenta en privado. Y es la bomba del año
Fotografía: El embarazo (y es un niño) que la infanta Elena cuenta en privado. Y es la bomba del año

La reina Letizia es una mujer muy recelosa de lo suyo. Y también de lo que le rodea. Sobre todo cuando se trata de personas.

Cuentan en el entorno de Zarzuela que la consorte es la artífice de  la decisión del rey Felipe VI de retirar la asignación a su padre Juan Carlos I de 200.000 euros, así como la de renunciar a su herencia. Jaime Peñafiel lo ha asegurado en varios artículos publicados en numerosos medios.

Juan Carlos I AVE

La reina Letizia mueve hilos

“De lo que no existe la menor duda es que la inductora fue la consorte que nunca sintió por el rey Juan Carlos la menor simpatía. Cierto es que el suegro tampoco por la nuera. Lo mejor que había dicho de ella es que era «una chica muy lista», con toda la carga peyorativa que la palabra tiene», escribió el cronista especializado en la casa real.

“Todo apunta que fue Letizia quien, en una acalorada y violenta bronca con Felipe, con una falta total del mínimo respeto, le forzó, le obligó a romper definitivamente con su padre. No le valió a la enfurecida Letizia que Felipe intentara razonarle incluso llorando”, añadía Peñafiel en otro.

Asimismo, comentan que también habría influido su postura en el alejamiento de la infanta Cristina de la casa real, después del apoyo mostrado por Cristina a su marido Iñaki Urdangarín, tras la implicación del ex jugador de balonmano en el caso Nóos.

Infanta Cristina e Iñaki Urdangarín | EFE

Porque a la monarca no le gusta que la relacionen con corruptos y promiscuos, o con personas a las que prefiere tener lejos. Y estos vetos no son nuevos. Todo lo contrario. Al poco tiempo de entrar en Zarzuela ya dejó claro como las gasta.

El embarazo de la reina Letizia que lía la de Dios

Ocurrió cuando se quedó embarazada de la princesa Leonor. Entonces Letizia estaba convencida de que había un ‘topo’ en la cara real que lo largaba todo a la prensa y decidió llevar a cabo un plan para sacarlo de su agujero.

La reina dejó ir a unos cuantos allegados, incluidas las infantas Cristina y Elena y el personal de Zarzuela, que estaba embarazada de un niño y que habían decidido llamarlo Pelayo. Una filtración que corrió como la pólvora y que le sirvió a la consorte para pillar al chivato de Palacio.