Duro golpe a Kiko Rivera. "Está muy preocupado y no puede hacer nada"

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El DJ se encuentra confinado en casa junto a Irene Rosales y sus dos hijas

Kiko Rivera en GH DÚO

02 de abril de 2020 (10:00 CET)

Kiko Rivera se encuentra confinado en Sevilla con su mujer y sus hijas, a kilómetros de distancia de su madre, Isabel Pantoja. La tonadillera les ofreció quedarse en Cantora con ella y su abuela, pero la pareja no quiso porque Irene Rosales necesitaba estar al lado de su padre, quién está muy delicado de salud. Madre e hijo hacen videollamadas, pero no es lo mismo. Sueñan con volverse a abrazar. De hecho Isabel Pantoja desea que esta pesadilla, tal y como ha revelado en una conversación telefónica con Jorge Javier Vázquez. 

El presentador decidió llamarla tras preguntarle a Chelo por su relación con Isabel Pantoja. La tonadillera está al cuidado de su madre que está muy delicada tras sufrir un ictus el mes pasado. No solo tiene una enfermedad crónica sino que además es una persona de edad avanzada. Doña Ana es una persona de alto riesgo frente al coronavirus, por eso ha blindado Cantora. 

Isabel Pantoja llora

Isabel Pantoja está harta de escuchar siempre las mismas noticias y nada esperanzadoras. En todas las cadenas. Por este motivo ha decidido apagar la televisión. "Estoy muy asustada", confiesa a Jorge Javier Vázquez. Echa de menos poder abrazar. Aunque sabe que sus hijos están bien y saben sacarse las castañas ellos solos, su máxima preocupación es su madre y sus nietos. "Yo estoy mal, muy mal, preocupada y solo quiero que esto acabe", afirmaba superada por la situación.

"A mí, estar en mi casa, me gusta, y si todo esto es para bien, no me importa, pero me cuesta mucho más trabajo porque te sientes impotente. No puedes ver a tus seres queridos, solamente por teléfono. No los puedes besar o abrazar ", cuenta con sentimiento de derrota. Y eso que Isabel Pantoja tiene sobrada experiencia a estar encerrada. 

Además Isabel Pantoja empezó ya el confinamiento el pasado 7 de marzo. Justo después de su concierto en el Wizink Center. "Estoy sintiendo muchísimo no poder dar el pésame a mi gente que ha perdido ya a algún ser querido, solo he podido hablar por teléfono, y lo estoy sintiendo muchísimo".

Por suerte no deja de hablar con sus familiares y con sus amigos. "Se me acaba la batería, porque desde que me levanto estoy hablando con mi gente, mis amigos y lo tengo todo el día cargando", desvela un poco más animada.

 

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