Belén Esteban

Drogado hasta no poder ni articular palabra. Compañero de Belén Esteban en Sálvame confiesa su durísima realidad

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Un colaborador de Telecinco ingresado en el hospital

31 de julio de 2020 (11:45 CET)

Belén Esteban se ha quedado con la boca abierta la saber que su compañero Kiko Hernández ha tenido que acudir de nuevo al hospital. Y es que, tras ser operado hace unas horas, parece ser que una pancreatitis ha obligado de nuevo a Matamoros a acudir de urgencias.

Como era de esperar, en el momento en el que vio que lo iban a ingresar de nuevo, parece ser que se puso en contacto con Sálvame para asegurarles que no podría ir a trabajar por la tarde.

Kiko Matamoros de nuevo ingresado

En este sentido no ha sido otra que su novia, Marta López, la que ha querido tranquilizar a los seguidores de Kiko a través de las redes sociales con el siguiente mensaje: “Todo controlado por ahora. Gracias a todos por preocuparos. Nos ha pillado un poco por sorpresa porque le dieron el alta ayer a Kiko. Está estable, le están haciendo unas pruebas, parece ser que se le ha complicado la cirugía, el postoperatorio por una pancreatitis”, apunta la modelo.

 

Fue en Sálvame cuando, al empezar a conocer datos sobre lo ocurrido, los compartieron son su adiencia. Fue Kiko Hernández, uno de los mejores amigos de Matamoros, el que explicó el infiern que vivió su amigo en el taxi de camino al hospital: “Dice que se ha tenido que saltar hasta los semáforos del dolor que tenía Kiko Matamoros. Se iba agarrando el pecho y el abdomen. Marta López le decía: 'Por favor, corra’”.

Por otro lado, como buena celerity que es y que sabe que este tipo de cosas siempre aportan un plus, fue el propio Kiko el que se puso en contacto con el programa por teléfono para asegurar, entre otras cosas, que “Me han hecho un tac, una eco y supongo que me van a intervenir. Creo, por lo menos lo están valorando. Me han confirmado que es una pancreatitis” y que, “me tienen con morfina”.

 

Parece ser que el dolor al llegar al hospital era tan bestia que tuvieron que aplicarle una dosis de morfina que lo dejó sin poder articular palabra. Por suerte para Kiko y sus compañeros, parece que ha sido tan sólo un susto.

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